Un hombre provocó un gran daño al ingresar con su camioneta a la Pampa del Leoncito, la imponente planicie seca ubicada en Calingasta, en el suroeste de San Juan, y provocar daños ambientales que podrían tardar décadas en recuperarse.
Según indicaron medios locales, el hombre avanzó alrededor de un kilómetro y medio dentro de la superficie protegida hasta que la camioneta quedó atrapada en el barro.
El paso del vehículo dejó huellas de hasta 25 centímetros de profundidad en un terreno que estaba saturado de agua, congelado y bajo un estricto régimen de restricción vehicular.
+MIRÁ MÁS: Impactante incendio en un sector de la planta de Arcor en Arroyito: las imágenes
El intendente de Calingasta, Sebastián Carbajal, calificó lo ocurrido como una situación “penosa y preocupante” y advirtió sobre la gravedad del impacto. “Para que se recupere la pampa van a necesitar que pasen 100 años”, afirmó en declaraciones citadas por Los Andes.

El antecedente más reciente fue en noviembre de 2025, cuando vehículos UTV ingresaron al sector y dejaron huellas de entre 10 y 15 centímetros. En ese momento, especialistas de la Universidad Nacional de San Juan estimaron que la recuperación natural del terreno podía demorar entre 40 y 60 años. En este caso, las marcas fueron más profundas.

Las imágenes registradas por la Municipalidad permitieron reconstruir parte de la secuencia. El conductor de la Toyota Hilux avanzó sobre la Pampa y luego habría retrocedido entre 200 y 300 metros para intentar salir del sector, lo que generó nuevas marcas en la superficie.
El operativo para retirar la camioneta también habría agravado el daño. De acuerdo a la información difundida, las personas que estaban con el vehículo usaron una escalera plegable destinada al traslado de motos para intentar sacarlo, pero la estructura terminó enterrándose en el suelo.

Después, una de las motos habría sido utilizada para desplazarse por la zona y dejó nuevas huellas sobre la planicie.
Según informó Diario de Cuyo en base a fuentes vinculadas al caso, quien conducía la camioneta era Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años. La propietaria del vehículo es una mujer domiciliada en Godoy Cruz, aunque no se encontraba en el lugar cuando ocurrió el hecho.



