Durante décadas, Nicole crió como propia a una niña que había sido intercambiada por error al nacer. La verdad recién salió a la luz 46 años después, cuando un análisis de ADN confirmó las sospechas que la mujer aseguró haber tenido desde el día del parto.
Para entonces, las consecuencias habían atravesado la vida de ambas hijas. La mujer que creció con Nicole descubrió que sus padres biológicos ya habían muerto, mientras que la hija biológica de la mujer había atravesado una infancia marcada por carencias y situaciones de maltrato.
“Fue mucho sufrimiento. A mi hija la llevaron personas muy humildes, no tuvo una crianza buena. Estuvieron viviendo bajo el puente del Hospital de Urgencias. Hambre, diferencias de zapatillas. Que a los otros le compraban los bueno y a ella la dejaban a un costado. Mi hija pasó muchas necesidades”, relató Nicole entre lágrimas en Telenoche.
Y comparó las historias de ambas: “Mi hija de corazón ha sido humilde pero nunca le faltaron los alimentos y los estudios y durmió en su casa. En cambio, mi propia hija anduvo durmiendo en la calle”. Al recordar el reencuentro, agregó: “Cuando nos encontramos me dijo ‘¿Mamá, porque todo lo que yo sufrí sin saber que vos existías?’”.
Las sospechas que comenzaron el día del parto
Nicole aseguró que nunca terminó de convencerse de que la bebé que le entregaron fuera la misma que había dado a luz. En 1977, después de pasar por el Policlínico Policial sin conseguir una cama, fue derivada a la Maternidad Provincial de San Vicente.

“De ese día me acuerdo todo. Justo había una persona que le dijo a mi esposo no la lleves ahí. Se sienten versiones de que están llevándose a los chicos, los están robando. Dijo mi esposo que casualidad va a ser que a nosotros nos roben la criatura”, recordó.
La mujer sostuvo que había sentido a su hija nacer inmediatamente, pero luego le informaron que la recién nacida tenía un problema y estaba en incubadora. Horas más tarde, contó, una enfermera apareció con una bebé que jamás sintió como suya.

“Llegó 10 y media de la noche y levante la mano e iba una enfermera con una nena envueltita y buscaba otra mamá. Y le digo a mi hija no me la trajeron y me dice ‘Ah,¿ No te la trajeron? Toma’”, relató.
Nicole recordó que enseguida volvió a dudar. “Le digo porque tienen lo ojos tan rojos, era una gotera de sangre. Y me dice ‘Porque nació mal tu hija’. No me hija no nació mal, nació en la primera fuerza”, afirmó.
“Desde el primer momento que me la dieron yo sentí como un rechazo”, reconoció. Su esposo, según contó, creyó durante años que esas sospechas eran producto de un problema emocional y murió sin conocer la verdad.
El ADN que confirmó todo
Con el paso del tiempo, fue su hija de crianza quien impulsó la posibilidad de despejar definitivamente las dudas. Tras comenzar a trabajar juntó dinero para realizar el ADN y quitarle a su madre la duda que tuvo durante años. “Yo pedía a Dios ser yo la equivocada”, contó.
El resultado confirmó que no eran madre e hija biológicas. “Cuando nos lo dijeron yo llore mucho y la abrace y corrí y le dije ‘Hija no me abandones’”, recordó Nicole.
Tiempo después llegó el encuentro con su hija biológica. “Me recibió con mucho amor. Fue un abrazo muy grande que yo sentí que era mi hija”, expresó.
Entre lágrimas, cerró con una reflexión después de décadas de incertidumbre: “Ahora Dios me puede llevar tranquila, encontré a mi hija”.


