Los dos acusados vinculados al robo ocurrido en la vivienda de Villa Belgrano donde murió el policía Luis Azabal ya están en Córdoba. Fueron trasladados desde Salta y quedaron alojados en la cárcel de Bouwer, según confirmó el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros.
Se trata de Ricardo González Pallares, alias “Pirincho”, y Lautaro Maximiliano Díaz, quienes habían sido detenidos en mayo en Salta después de otro robo domiciliario. Al comprobar sus identidades surgió el pedido de captura vigente en Córdoba.
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“En Salta también cometen hechos contra la propiedad, en este caso habían ingresado con un cuchillo, se van con alhajas, teléfono, dinero y en Salta son detenidos. Ahí aparece el pedido de captura de Córdoba”, explicó Quinteros en Arriba Córdoba.
El ministro detalló que uno de los detenidos tiene 18 años y el otro 40. “Recién ahora pudimos traerlos a Córdoba. Están en Bouwer”, señaló.
Cómo los vincularon con el caso Azabal
Según indicó Quinteros, los investigadores lograron identificarlos mediante cámaras de seguridad. Ambos quedaron imputados por homicidio en ocasión de robo.
El hecho que originó la causa ocurrió el jueves 12 de marzo de 2026 por la noche en una vivienda de calle Neper al 5.900, en Villa Belgrano. Una familia había sufrido un robo y los vecinos dieron aviso a la Policía.
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Azabal llegó al lugar tras la alerta y, en circunstancias que todavía son materia de investigación, recibió un disparo fatal por parte del dueño de la propiedad identificado como Paolo Zambelli. En la vivienda fueron secuestradas tres armas, entre ellas una pistola Glock 9 milímetros que habría sido utilizada en el episodio.
“El policía trabajó como debería trabajar. Serán los fiscales los que determinen cómo disparó esta persona, hacía cuánto tiempo se habían retirado de la casa”, expresó Quinteros.

La causa vinculada al disparo que terminó con la vida de Azabal fue inicialmente caratulada como homicidio agravado. Luego, la fiscalía modificó esa calificación al considerar la hipótesis de legítima defensa, decisión que derivó en la liberación de Zambelli.
La familia del policía, en tanto, sostiene que todavía quedan interrogantes por esclarecer y reclama que la investigación avance para determinar con precisión cómo ocurrió su muerte.



