Una estación de servicio de Pergamino fue condenada a pagar $7.010.000 más intereses después de que uno de sus empleados cargara nafta en un Renault Clio que funcionaba con gasoil. El vehículo presentó fallas apenas salió del surtidor y finalmente quedó sin funcionar.
El episodio ocurrió el 15 de octubre de 2022. El conductor, que tenía 26 años, había pedido cargar $2.000 de gasoil, pero el playero colocó el combustible equivocado y luego reconoció el error, según comprobó el tribunal.
El auto fue retirado sin encender el motor y llevado hasta un taller cercano. Después de las tareas realizadas allí, el dueño retomó la marcha, pero avanzó aproximadamente una cuadra antes de que el vehículo volviera a fallar y se apagara definitivamente, según detalló Infobae.

La respuesta de la empresa y la condena
El propietario inició la demanda en septiembre de 2024 y reclamó por los daños materiales, la imposibilidad de utilizar el vehículo, daño moral y una multa civil o daño punitivo. La estación negó su responsabilidad, cuestionó la documentación y tampoco se había presentado a la mediación obligatoria.
Para resolver el caso, el Juzgado en lo Civil y Comercial N° 1 de Pergamino tuvo en cuenta el comprobante de pago, testimonios y una pericia mecánica. Ese conjunto de pruebas permitió establecer que el cliente había solicitado gasoil y que el error fue detectado dentro del propio establecimiento.
El informe técnico explicó que la presencia de nafta en un motor diésel puede dañar el sistema de inyección por falta de lubricación. También consideró razonables los costos incluidos en el presupuesto presentado por el damnificado.
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Solo por el daño material, el juzgado fijó una indemnización de $3.500.000 destinada a cubrir la reparación del Renault Clio. La resolución encuadró el episodio dentro de una relación de consumo y sostuvo que la empresa tenía una obligación reforzada de brindar un servicio adecuado y prevenir daños.
El fallo también rechazó el argumento de que el desperfecto pudiera atribuirse al cliente por haber circulado una cuadra después de salir del taller. Para el magistrado, no era razonable exigirle conocimientos técnicos para determinar si el sistema de combustible había sido correctamente descontaminado.
Los culpables deberán pagar en un plazo de diez días.



