Un joven de 23 años domiciliado en Oliva fue condenado este lunes a cinco años de prisión efectiva por acosar 38 veces a su exnovia.
La audiencia se realizó a puertas cerradas en Villa María por tratarse de un proceso de instancia privada. Antes de quedar detenido, el acusado trabajaba como albañil, gasista y plomero.
La Justicia lo encontró responsable de 38 hechos que incluyeron lesiones leves calificadas, amenazas reiteradas, abuso sexual gravemente ultrajante, violación de domicilio, daño y desobediencia a la autoridad reiterada.
Dentro de las conductas juzgadas se acreditó que el hombre acosó telefónicamente a su ex de manera sistemática, aun cuando existía una orden judicial de restricción de acercamiento y contacto. Esa conducta derivó en las reiteradas desobediencias a la autoridad que formaron parte de la condena.
Por otro lado, el joven fue absuelto por el beneficio de la duda de otros cargos que integraban la acusación inicial: lesiones leves calificadas continuadas, lesiones calificadas, daño en concurso real y privación ilegítima de la libertad agravada.



