
La guerra en punto muerto
La tregua entre Estados Unidos y el régimen iraní se mantiene sólo porque ambos bandos, por razones diferentes, están lo suficientemente agotados como para no querer el reinicio de las acciones militares.


La tregua entre Estados Unidos y el régimen iraní se mantiene sólo porque ambos bandos, por razones diferentes, están lo suficientemente agotados como para no querer el reinicio de las acciones militares.

Cole Allen parecía más dispuesto a morir en su absurdo intento de magnicidio colectivo, el primero de la historia norteamericana, que convencido de que podría matar a la cúpula de la administración de Trump.

El confuso episodio con disparos en un hotel de Washington en los que el jefe de la Casa Blanca encabezaba una cena, genera una duda. Que un docente con tanta preparación académica haya intentado ingresar como lo hizo en un salón plagado de agentes, parece evidenciar más ganas de morir que de matar.

Las marchas y contramarchas que mantienen la guerra israelí-norteamericana contra Irán extraviada en un laberinto, exhiben las negligencias de la Casa Blanca frente a la astucia de la dictadura ultra-religiosa que somete a los iraníes y los martiriza en el altar de los sacrificios.

El derrumbe electoral de Viktor Orban y su reinado ultraconservador pone en duda la continuidad del ascenso de las ultraderechas.

Las posibles razones de las graves violaciones al alto el fuego ni bien entró en vigencia y lo que puede ocurrir con las negociaciones mediadas por Pakistán.

En las urnas del 12 de abril habrá 35 candidatos y posibles futuros contubernios para obstruir, extorsionar y derribar al próximo presidente.

El jefe de la Casa Blanca no deparó en la posible puerta que le abría disimuladamente Irán en el tema que no menciona la propuesta de cinco puntos que presentó el régimen. Por eso el conflicto siguió avanzando hacia una riesgosa incursión terrestre de las fuerzas estadounidenses.

La furia del presidente Donald Trump contra los líderes canadienses y europeos de la alianza atlántica porque rechazaron su pedido de enviar buques de guerra a desbloquear el estratégico Estrecho de Ormuz.

Lo que dijo Javier Milei en Nueva York sobre el conflicto en Medio Oriente y la amenaza que, como respuesta, el régimen iraní hizo a la Argentina, muestran la gravedad de que un presidente salga al mundo a representarse a sí mismo y se maneje con arbitrariedad y negligencia.

Fue Trump quien potenció el ascenso de Muqtada Jamenei al poder en Irán, al advertir públicamente al régimen que no vetaría su designación. Un tiro al pié.

Lo que tiene sentido hacer una vez que el enemigo ha sido derrotado, o aún en guerra pero por los canales secretos de contacto que siempre están abiertos entre las partes beligerantes, suena ridículo y es efectivamente absurdo si se hace públicamente en medio de un conflicto en marcha.

Los nombres del hijo de Alí Jamenei y del nieto del fundador de la teocracia, Ruholla Jomeini, están en danza en la Asamblea de Expertos que decide la sucesión.

Quién era Alí Jamenei y porque fue un golpe tan duro para el régimen iraní su muerte.

La guerra que comenzó este sábado tuvo como inicio un ataque de decapitación del régimen. El pronto final o su prolongación dependen de la suerte del líder iraní, el ayatola Alí Jamenei.

El despliegue naval norteamericano en torno al país persa va generando una situación sin retorno pero, aunque tenuemente, las negociaciones siguen en pie y la propuesta iraní ofrece razones para acordar y evitar el conflicto en puerta.

La reacción del narcotráfico por la muerte del líder del cartel Jalisco Nueva Generación no tiene precedentes en nivel de violencia y en extensión en el territorio mexicano. La clave para interpretar ese caos.
El todopoderoso Nemesio “el Mencho” Oseguera fue abatido en un operativo que tuvo colaboración de Estados Unidos. Primer gran golpe al narcotráfico mexicano del gobierno de Claudia Sheinbaum.

Que el hermano del rey Carlos III haya estado once horas detenido en el comienzo de un proceso que podría desembocar en su encarcelamiento, acrecentó la pregunta de por qué el Caso Epstein en Estados Unidos no provocó renuncias ni procesamientos.

Lo que significa que en laboratorios europeos hayan probado que el líder disidente ruso murió envenenado en la cárcel con una toxina extraída de una rana ecuatoriana.