El Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María fue, durante décadas, casi exclusivo del folklore. Sin embargo, el 8 de enero de 2001 hubo un cambio que marcó la historia del cuarteto. Carlos “La Mona” Jiménez se convirtió en el primer artista de cuarteto en decir presente en el emblemático evento, abriendo las puertas a un género que pedía su lugar en uno de los escenarios más tradicionales del país.
En un archivo exclusivo de Cuarteteando, La Mona había expresado su emoción por formar parte del festival: “Toda Córdoba está muy feliz porque está el cuarteto presente en Jesús María. Realmente estamos abriendo el juego como un azar para que el próximo año el cuarteto se meta de lleno para todos los pibes que cantan cuarteto”. Además, destacó la lucha constante del género por ganar reconocimiento y definió su participación como “un honor” para el cuarteto.
Frente a más de 17 mil personas, el Mandamás celebró sus 50 años de trayectoria junto a Jairo y desató una verdadera fiesta popular. Clásicos infaltables como Beso a Beso, Bum Bum y El Agite hicieron vibrar al público y dejaron con ganas de seguir disfrutando del género.
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Aunque aquel show quedó grabado como un hito, el vínculo de La Mona con la ciudad venía de mucho antes. Su debut musical en Jesús María se remonta a 1967, cuando se presentó en el Club Falucho como integrante del Cuarteto Berna. Décadas después, ya consagrado, regresó para hacer historia grande.
Aquella noche no solo fue un logro personal para Jiménez, sino también un giro para la música popular argentina. El cuarteto había llegado a Jesús María para quedarse y demostrar que su identidad también forma parte de la cultura del país.



