La Banda de Carlitos y Euge Quevedo volvieron a dejar su huella en la historia del cuarteto y del tunga tunga, esta vez cruzando el Atlántico para llevar el ritmo cordobés a miles de argentinos que viven en España y a europeos que se animaron a descubrir el género.
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Durante una semana intensa, la banda recorrió Valencia, Barcelona, Mallorca, Madrid y Málaga, con cinco shows a puertas cerradas y todas las entradas agotadas. El descontrol lbcero se hizo sentir en cada ciudad, con un público que no solo bailó, sino que también se emocionó hasta las lágrimas.
La gira fue mucho más que música: fue un pedazo de Córdoba trasladado a Europa. Los shows replicaron el clásico baile cordobés, con los hits de La Banda de Carlitos y los temas de Euge Quevedo que la rompen en todos lados. No faltaron los cánticos de hinchadas, las señas de barrios y las banderas que hicieron sentir a todos como en casa.
El toque especial lo puso Pupú Mossello, histórico locutor de los bailes, que se sumó a la gira y le dio ese sello bien cordobés a cada noche. Sus palabras de agradecimiento a la banda, por permitirle volver a hacer lo que más ama desde que se fue a vivir a Alicante, emocionaron a todos los presentes.
Para Euge, Rubén y los músicos, la gira tuvo un condimento extra: viajaron sin sus familias, lo que hizo que cada show fuera un desafío emocional y profesional. Ambos protagonistas coincidieron en que fue un reto estar lejos de casa, pero ver a tantos argentinos emocionados fue una caricia al alma.
La banda, en formato reducido, dejó todo en el escenario para que el sonido fuera impecable y la fiesta estuviera a la altura de lo que el público esperaba. El primer y el último show fueron especialmente emotivos, con los cantantes y los bailarines quebrados por la emoción de reencontrarse, aunque sea por un rato, con sus raíces.
Los argentinos que viven en España agradecieron a la banda por acercarles un pedacito de su tierra. “Fue una caricia al alma”, dijeron muchos, emocionados por poder vivir una noche cordobesa a miles de kilómetros de casa, amigos y costumbres.
La gira de La Banda de Carlitos y Euge Quevedo no solo fue un éxito de convocatoria, sino también un puente de emociones, recuerdos y pertenencia para todos los que extrañan el calor de Córdoba.



