Lisandro Márquez vivió una noche muy especial durante su presentación del fin de semana en Atenas. El artista llevó al escenario su show “Canciones sagradas” y, en medio de la noche, sorprendió al público con la presencia de una invitada muy especial: su hija Martina.
Padre e hija se animaron a cantar juntos Blanco y negro, uno de los momentos más emotivos de la velada. La aparición de Martina tomó por sorpresa a los presentes y rápidamente despertó la ovación del público.
Los dos deslumbraron con su interpretación y compartieron un momento familiar que quedó como uno de los grandes recuerdos de la noche. La complicidad entre Lisandro y Martina se hizo evidente sobre el escenario y recibió una cálida respuesta de todos los que disfrutaron del show.



