La Moza llenó de tunga tunga la tarde de Cuarteteando con la Negra y compartió una historia que comenzó con una escena tan insólita como emotiva: una banda tocando para una sola persona. Aquel momento quedó registrado en un video que se viralizó y que, tiempo después, fue una de las claves para que el grupo llegara a un escenario de mayor convocatoria.
+MIRÁ MÁS: Llegó el día: junto a Los Herrera donamos los juguetes recolectados en los bailes
Durante su visita, el vocalista Joaquín Dalbalcón recordó la repercusión que tuvo aquel primer video, que desde Cuarteteando fue visualizado y compartido. Según contó, él se encontraba trabajando cuando agarró su celular y se encontró con una enorme cantidad de mensajes relacionados con la viralización de las imágenes.
Pero detrás de ese video había una historia particular. El bailarín que aparece solo frente a la banda también recordó cómo se dio aquel encuentro. Había salido a comprar algo para tomar cuando escuchó música proveniente de una peña. Al acercarse, descubrió que La Moza estaba tocando ante un lugar prácticamente vacío.
La música y la onda de la banda lo atraparon y decidió quedarse a bailar. Sin saberlo, aquel momento espontáneo quedó registrado y terminó convirtiéndose en la postal viral de La Moza: una banda tocando cuarteto para un único bailarín.
Con el tiempo, aquella casualidad también generó un vínculo. “Los conocí justamente en el salón, ya nos hicimos amigos”, contó el bailarín al recordar el momento que los unió.
La inesperada invitación de Ulises
La historia dio un nuevo giro cuando llegó una propuesta que La Moza no esperaba. El día que Ulises Bueno los invitó a ser teloneros de su show en Plaza de la Música, Joaquín recibió un mensaje relacionado con el cuarteto y la posibilidad de realizar un vivo de Instagram.
El vocalista aceptó la propuesta sin imaginar que detrás de ese contacto llegaría una noticia mucho más importante: la invitación de abrir el show del cuartetero.
La propuesta tomó por sorpresa a Joaquín y a toda la banda. Así, aquel grupo que había logrado hacerse conocido por tocar frente a un solo bailarín terminó subiéndose al escenario de Plaza de la Música como telonero de uno de los grandes referentes del cuarteto cordobés.
Una historia que comenzó casi de casualidad, con música, baile y una peña vacía, y que terminó llevando a La Moza a uno de los escenarios más importantes de la escena cuartetera.