El impulsor de la idea artística fue el fotógrafo lituano, Albert Pocej. “No quería que este proyecto fuera un cliché, no quería nada de actuación", les anticipó a las modelos que eligió.
De un total de 20 mujeres seleccionadas, quedaron 15. “Cada ser humano es diferente y sus orgasmos también lo son", sostuvo Pocej.
Reunirlas para este proyecto, no fue fácil. Muchas contestaron “no tengo el coraje suficiente”.
En algunas de las sesiones, el artista estuvo presente y en otras utilizó la fotografía time lapse. En estos casos, la máquina tomó fotos en cada segundo.