El cimbronazo tuvo su epicentro en Nueva Italia y se extendió entre los futboleros de Córdoba y del país: Ricky Centurión es nuevo refuerzo del Racing cordobés y la expectativa por verlo en acción en la Primera Nacional es suprema.
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Proveniente de Oriente Petrolero del fútbol boliviano, el extremo despierta ilusión en la hinchada académica por su innegable talento, pero también escepticismo entre los más desconfiados por sus reiterados hechos de indisciplina, especialmente fuera de la cancha.
A continuación, un repaso de datos curiosos, perlitas y escándalos de un crack que dio que hablar tanto por sus genialidades en el verde césped como por sus escándalos ajenos al fútbol.
Infancia difícil e inicios
Adrián Ricardo Centurión nació el 19 de enero de 1993 en Avellaneda, pero creció en Villa Luján, un sector vulnerable de Sarandí. Allí creció rodeado de carencias y una madre que lo crió como pudo luego de la muerte de su padre en un incendio de una fábrica ilegal, cuando “Centu” tenía cinco años.
“Él empezó en esta canchita. Me acuerdo que venía sin un peso. La mamá lo mantenía como podía y se ve que no le alcanzaba para la canchita. Pero los amigos lo aguantaban siempre. Venían y ponían una monedita de más para que ‘Caco’ (como le dicen en el barrio) no se quedara afuera”, contó Miguel Pizarro, vecino de Ricky en la humilde barriada, a Clarín.

Como su mamá trabajaba todo el día, los vecinos recuerdan a Centurión junto a su abuela Yaya, que lo llevó a probarse a Racing de Avellaneda, en cancha de fútbol 11. Con el barrio grabado a fuego en la piel, debutó en la Primera de la Academia en 2012, siempre acompañado por la familia y sus amigos de Villa Luján, que paraban en la esquina junto a su amigo “famoso”, que no tenía inconvenientes en volver y “ranchar” en las calles de la zona.
Después de un breve paso por el Genoa italiano, su explosión se dio en 2014, en aquel memorable equipo dirigido por Diego Cocca que coronó campeón a Racing del Torneo de Transición. Su estilo encarador, desfachatado y gambeteador causó furor entre los hinchas, además de sus festejos con bailecitos de cumbia.

Ricky pasó por Sao Paulo y Boca, en donde sus arranques eléctricos y destellos de talento bastaron para participar de un gran equipo encabezado por Carlitos Tevez, que salió campeón de la temporada 2016/17. Su gol más recordado fue, quizás, el que le convirtió a River en un Superclásico que el Xeneize se impuso por 4 a 2 en el Monumental.

Después de su etapa por el club de la Ribera, Centurión volvió a Racing en 2018 y volvió a coronarse en la obtención de la Superliga 2018/19, aunque no completó la campaña tras un encontronazo con el entrenador Chacho Coudet, al que empujó en una derrota ante River en el Monumental. Ese episodio marcó el final de su etapa en la Academia.
Después de su regreso al equipo de Avellaneda, Centu tuvo pasos con altibajos por Vélez, San Lorenzo y Barracas Central, siendo marginado en estos dos últimos equipos por continuas indisciplinas y faltazos a entrenar. Su paso antes de la Academia cordobesa fue por Oriente Petrolero, un grande boliviano.
Una montaña rusa
Al hablar de la figura de Ricardo Centurión es imposible no enumerar la larga lista de hechos que marcaron negativamente su carrera. Desde escándalos y excesos a pérdidas personales que afectaron su rendimiento deportivo:
- En agosto de 2012, apareció una foto suya portando una pistola.

- Apenas llegado a Boca, en el que jugó entre 2016 y 2017, chocó con tres autos con su BMW en Avellaneda y se dio a la fuga.

- En 2017, todavía en el Xeneize, se lo vio borracho en un boliche de Lanús, en donde participó en una pelea que derivó en la intervención policial.
- También en 2017, fue denunciado por golpes y violencia de género por su expareja, Melisa Tozzi. “Me astilló tres dientes y me ahorcó. No entiende que yo ya no quiero estar con él y se pone agresivo”, sostuvo la joven en aquel entonces.

- En el mismo año se filtró una foto del extremo portando un arma de grueso calibre al lado de una pileta.

- En 2018 pasó dos semáforos en rojo, se negó a someterse a un control de alcoholemia e intentó sobornar a un policía.

- Ya de vuelta en Racing de Avellaneda, protagonizó faltas de disciplina bajo el mando del Eduardo Coudet como DT académico. El punto máximo de inconducta tuvo lugar en febrero de 2019, cuando discutió y empujó al Chacho en un partido contra River en el Monumental.

- “A la noche no tengo sueño, tengo ganas de salir a tomar algo todos los días”. La frase de Centurión se dio en un mano a mano con Oscar Ruggeri en Fox Sports, luego de que el campeón del mundo le aconsejara ser más profesional en el manejo de su vida como futbolista.
- En marzo de 2020 perdió a Melody Pasini, a quien había considerado “el amor de su vida”, mientras que semanas antes había sufrido la muerte de su abuela Yaya, una figura materna que lo crio en sus primeros años.
- A fines de 2020, fue imputado por presunto abuso sexual junto a Miguel Brizuela y Thiago Almado, compañeros en Vélez, en el marco de una fiesta en la casa de Juan Martín Lucero. Finalmente, los futbolistas fueron absueltos.
- Sus pasos por San Lorenzo y Barracas Central estuvieron signados por ausencias sin aviso de los entrenamientos, que remarcaron la tendencia descendente de su carrera.
- En diciembre de 2023, alejado de la competencia profesional, dio positivo en cocaína en un narcotest luego de intentar escapar de un control policial.
- Uno de sus últimos escándalos tuvo lugar durante su último paso como futbolista, en Oriente Petrolero. Fue expulsado en un partido ante San José por la Copa Bolivia por insultar, empujar e intentar de meterle un cabezazo al árbitro Herlan Salazar.






