Lionel Messi volvió a romper una barrera, aunque esta vez fuera de la cancha. El capitán de la Selección Argentina ingresó al exclusivo grupo de deportistas con un patrimonio superior a los 1.000 millones de dólares.
Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, el rosarino de 38 años acumuló más de 700 millones de dólares en salarios y bonificaciones desde 2007. Al sumar rendimientos de mercado, inversiones, patrocinios e impuestos, su fortuna neta ya superó la marca de los mil millones.
De esta manera, Messi quedó en una lista selecta junto a Cristiano Ronaldo, quien había alcanzado ese estatus tras su llegada al Al-Nassr de Arabia Saudita en 2023.

El crecimiento económico de Messi no se explica solo por sus salarios. Bajo la gestión de su padre, Jorge Messi, el futbolista fortaleció su perfil empresarial con acuerdos comerciales, inversiones inmobiliarias y participación en una cadena de restaurantes.
Su contrato con Inter Miami también incorporó elementos poco habituales en el fútbol profesional. Entre ellos, una opción para adquirir una participación en el club, que tiene entre sus accionistas a David Beckham.
Aunque no trascendió si Messi ejerció ese derecho, el impacto de su llegada a la MLS fue enorme. Según la firma especializada Sportico, el valor de Inter Miami creció más de un 20 por ciento en el año hasta febrero y alcanzó unos 1.450 millones de dólares.
+ MIRÁ MÁS: Tevez consiguió un nuevo trabajo tras su salida de Talleres: a qué se va a dedicar
El hito de los 1.000 millones pudo haber llegado antes. Después de ganar el Mundial de Qatar 2022 con Argentina, Messi rechazó una oferta de 400 millones de dólares anuales para jugar en Arabia Saudita.
“El dinero nunca ha sido un problema para mí, ni un obstáculo en nada. Si se hubiera tratado de dinero, me habría ido a Arabia Saudí o a cualquier otro sitio”, había dicho en una entrevista con Mundo Deportivo.
El grupo de los más ricos del deporte
Tradicionalmente, los deportistas que superaron los 1.000 millones de dólares construyeron gran parte de su fortuna fuera de la competencia. Roger Federer lo logró con inversiones como su participación en la firma de zapatillas On, mientras que Michael Jordan consolidó su patrimonio con acuerdos publicitarios y su participación en los Charlotte Hornets.
En el caso de Messi, el fenómeno combina contratos millonarios, patrocinios globales y negocios propios. El crecimiento de los salarios en el deporte de élite, especialmente en el fútbol, también ayudó a que las grandes figuras alcancen cifras impensadas años atrás.
La última inversión del argentino tiene un costado sentimental: este año compró la UE Cornellá, club ubicado a pocos kilómetros del Camp Nou, el estadio donde aquel chico rosarino empezó a asombrar al mundo.







