Belgrano jugará este domingo una final histórica ante River en el Kempes y la expectativa atraviesa fronteras. Alejandro, un hincha pirata de 33 años oriundo de Alta Gracia, viajó desde Nueva Zelanda para estar presente en el partido decisivo del Torneo Apertura.
El fanático vive y trabaja del otro lado del mundo, pero apenas se confirmó la clasificación del equipo del Ruso Zielinski no lo dudó: sacó pasaje y armó un regreso express a Córdoba.
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“Estoy viviendo y trabajando en Nueva Zelanda, siguiendo al Pirata a la distancia y ahora improvisando un viaje rápido a casa para vivir esto que es histórico”, contó a ElDoce.tv. Alejandro reconoció que la idea ya la venía pensando si Belgrano llegaba a la final, aunque casi sin contárselo a nadie. “No me quería adelantar”, explicó.
La decisión final fue inmediata. “Dejé pasar un rato para bajar las pulsaciones después del partido de semis que fue para el infarto, pero la decisión ya estaba tomada: tenía que estar en Córdoba”, relató. El partido de semifinales lo vio en un horario poco habitual: en Nueva Zelanda fue lunes a las 7 de la mañana. Esa misma noche, ya tenía los pasajes comprados.
“Arribé el jueves a la tarde a Ezeiza, pasé la noche en Buenos Aires y el viernes a la noche ya estaba rumbo a Córdoba en colectivo. Solo un par de personas estaban al tanto”, contó.
Una sorpresa familiar y la previa con amigos
El regreso también tuvo un momento especial. Este sábado llegó de sorpresa cuando su familia estaba por compartir un asado. “Hermoso momento y fue gracias a las locuras por Belgrano también”, expresó emocionado.
Ahora, la cabeza está puesta de lleno en la final. “La manija es total, ya quiero que sea domingo a la mañana para encontrarme con mis amigos de la Filial Chino Zelarayán en Alta Gracia y arrancar la previa para este partido tan importante”, dijo.
Alejandro contó que sus amigos y seres queridos conocen lo que significa Belgrano para él. “Saben muy bien lo que significa Belgrano para mí y que no hay distancias que puedan impedirme vivir esto”, afirmó.
Incluso en Nueva Zelanda, las reacciones fueron de todo tipo. Pero un amigo uruguayo le dio la razón: “Maxi me dijo que estaba bien lo que hacía porque esto para Belgrano era historia pura”.
“Estar lejos de Belgrano es durísimo”
El hincha explicó que su vida en Nueva Zelanda forma parte de una etapa personal de búsqueda y crecimiento. “Esta etapa de mi vida como viajero me encuentra buscando experiencias, mejora económica, aprendizajes, crecimiento personal”, señaló.
Sin embargo, admitió que la distancia también tiene un costo alto. “Estar lejos de casa, de la gente, nuestra cultura y de Belgrano es durísimo, pero es lo que toca y por el momento va muy bien”, expresó.
Por ahora, Alejandro tiene pasaje de vuelta para julio, aunque no descarta adelantar el regreso. Antes, planea seguir acompañando al Pirata. “Seguro voy a Santiago del Estero el otro finde que viene por Copa Argentina. Luego veré algunos partidos del Mundial acá con mi familia y amigos. Después vuelvo a Nueva Zelanda hasta el año que viene seguramente”, cerró.