Belgrano escribió la página más importante de la historia del fútbol de Córdoba: venció 3-2 a River en una final infartante y se consagró campeón del Torneo Apertura.
En medio de los festejos, una de las palabras más buscadas la del Chino Zelarayán, el 10 que fue enorme figura durante todo el torneo. Con lágrimas en los ojos después de cumplir el gran sueño de su vida, se permitió compartir el doloroso momento con que arrancó esta temporada.
“Arrancamos el año con una pérdida muy fuerte como mi tío. Toda la familia la pasó muy mal”, expresó. Conmovido, aseguró que lo sintió presente en la final: “No lo tengo físicamente pero hoy estuvo acá, estuvo presente y nos ayudó a salir campeones”.
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El volante remarcó que la consagración con Belgrano era la ilusión que lo motivaba desde la infancia. “Siempre tuve la misma ilusión desde chico, siempre soñé con ver a Belgrano campeón”, reveló.
Promesa cumplida
El Chino también recordó la promesa que había hecho al regresar al club de Alberdi: “Siempre dije que iba a tratar de volver joven y competitivo. Lo logramos y es inexplicable”.
Zelarayán destacó la fortaleza del equipo, que volvió a demostrar carácter en una final inolvidable ante River. “Nunca nos dimos por vencidos. Ya lo vivimos el domingo pasado. Lo fuimos a buscar porque tenemos corazón, porque toda esta gente lo merecía”, remarcó.
Y agregó: “Por ellos y por nuestras familias sabíamos y confiábamos. La unión, el sentido de pertenencia que tiene el equipo, con el empuje que tiene esta gente lo íbamos a lograr”.
El cierre de la nota mientras sus compañeros aún festejaban en el Kempes llegó con picante: “Más de la mitad de Córdoba mañana va a estar teñida de celeste”.







