Lionel Messi cumple este miércoles 39 años en plena disputa del Mundial 2026 y las historias alrededor de su infancia vuelven a emocionar. Antonio Enrique “Quique” Domínguez, primer entrenador de Leo en las inferiores de Newell’s, habló con Telenoche y recordó conmovido algunas anécdotas del astro rosarino.
“Siento inmensa felicidad verlo así porque lo que hace Leo en una cancha era lo que soñaba y se merecía por lo que era como hijo, jugador, amigo”, expresó.
Domínguez recordó la última vez que vio a Messi antes de su partida. Fue el 29 de diciembre de 1999, durante la última práctica en la escuela oficial de Newell’s Malvinas Argentinas, en la cancha 3. “Cuando nos despedimos le regalé la camiseta de Newell’s que había usado. Me crucé de cancha, hablé con Sergio Almirón y le dije que renunciaba, que no iba a estar más”, relató.
Según contó, Almirón pensó que se trataba de una broma. Pero Quique estaba convencido de lo que acababa de vivir. “Me voy, renuncio, no dirijo más. Entrené al mejor jugador del mundo, ya estoy hecho. Va a ser el mejor jugador del mundo”, recordó que le dijo.

Con la emoción a flor de piel, el entrenador aseguró que Messi nunca perdió la esencia que tenía de chico. “Leo no cambió y ese es su mayor mérito. Ha mejorado. Era dócil, respetuoso, buen compañero. No era caudillo, era líder”, sostuvo.
Y agregó: “Cuando jugábamos de visitante todos lo saludaban. Lo que hoy hace en una cancha a mí no me sorprende”.
Domínguez también destacó la dimensión futbolística y humana del capitán argentino: “Leo me dejó con un elogio muy corto porque es el mejor jugador de la historia del fútbol del mundo, por fundamentos, por números. Creo que Leo es un hermoso ejemplo para los jóvenes”.
La apuesta con Sebastián Domínguez
Entre las anécdotas, Quique recordó una historia que involucra a su hijo Sebastián Domínguez, exjugador de Newell’s y de la Selección Argentina. “Sebastián tenía dos meses en Primera. Leo me pidió que Seba se sacara fotos con ellos y después de varios pedidos míos, Seba fue”, contó.
Ese día, Messi desafió a Sebastián a un campeonato de penales por una apuesta muy particular: dos botellas de gaseosa. “Seba dice que se dejó hacer los goles”, recordó entre risas.

Años después, cuando Messi y el exdefensor compartieron plantel en las Eliminatorias para el Mundial 2014, Leo todavía se acordaba de aquella historia. “Cuando jugaron juntos, Leo se acordaba de la anécdota y de la apuesta por las dos gaseosas”, señaló.
Sobre el cierre, Quique volvió a emocionarse al hablar del chico que conoció en Newell’s y que terminó convirtiéndose en leyenda. “Leo era todo una sonrisa, era verlo y te alegraba el día. Caminaba como Charles Chaplin, siempre venía con una pelota”, expresó con la voz quebrada.
Y concluyó: “Nos ha dado tanto, incluso a los que lo criticaron, nos ha regalado infinidad de cosas”.







