Juan Ignacio Irimia es cordobés, está de vacaciones en Estados Unidos para seguir el Mundial 2026 y el martes vivió una jornada inolvidable. Estuvo en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, donde la Selección Argentina remontó un 2 a 0 ante Egipto y consiguió el pase a cuartos de final.
El partido estaba 2 a 0 hasta el minuto 78 pero la Scaloneta sacó la chapa de campeón y lo dio vuelta con tres golazos. Después de un rato, Nacho, como lo conocen sus amigos, terminó en la tribuna con los jugadores y sus familias. “Fue una locura el partido que me tocó vivir, fue una cosa increíble, de esos partidos que marcan y cambian el campeonato para Argentina”, contó el cordobés a ElDoce.tv .
El encuentro con los jugadores
Irimia recordó que hasta el tramo final el clima era de pura angustia. “Hasta el minuto 75 era una tristeza, estábamos muertos y después tuvimos esos 13 minutos que fue una cosa que no tiene mucha explicación, terminamos todos emocionados”, expresó.
Tras el pitazo final, se quedó festejando en la tribuna. “Estaban los amigos de Julián Álvarez en la tribuna donde estábamos. Yo conocía a uno y estuvimos charlando un rato”, relató.
Luego, contó cómo terminó cerca de los protagonistas: “Después hicieron bajar a toda la familia a las gradas y ahí yo ingresé con ellos. La verdad que fue una sensación... tuve la posibilidad de charlar, de sacarme fotos con todos”.


El cordobés aseguró que los jugadores estaban atravesados por la emoción del triunfo. “Tenían un desahogo, estaban tranquilos, ni ellos ni nosotros queríamos volver. Fue un partido que cambió la trayectoria del Mundial, ahora Argentina creo que va con otra fuerza para adelante”, afirmó.
También destacó la cercanía del plantel. “La humildad de los jugadores, tuve la posibilidad de hablar mucho con Julián y Enzo, con el Dibu y son como nosotros, son argentinos, lo llevan muy adentro, estaban muy felices con toda la familia”, señaló. Además, se sacó fotos con Nicolás Otamendi, el Colo Barco, Alexis Mac Allister, Nicolás Tagliafico y otros jugadores más.


“Se los notaba muy bien, no tengo ninguna duda que sea hasta donde tenga que ser pero vamos a ir hasta el final, quedó demostrado en la cancha”, agregó.
Irimia contó que estuvo un largo rato en ese sector del estadio. “Habremos estado ahí algo más de 30 minutos, una hora, bastante. Y fue una sensación única, todos estaban con su familia”, expresó.
“La alegría de ellos es la alegría nuestra, podemos tener problemas pero cuando juega Argentina se corre todo de lugar”, resumió.
Cómo vivió el partido
Nacho viajó con amigos y vio el encuentro desde un lugar privilegiado. “Estuvimos detrás del banco mirando el partido. Hasta el minuto 75 era una tristeza, estábamos muertos”, recordó.
El cordobés también contó que compartió el momento con el Pollo Álvarez, que estaba sentado justo adelante. “No había palabras, nos agarramos la cabeza en el 2 a 1 de Cuti y después en el 2 a 2, es increíble el capitán de todos los argentinos”, expresó.
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El gol de Enzo Fernández fue el desahogo total. “No podíamos creer la corrida que hizo. Ese gol fue un desahogo de todo el estadio. Fue muy impactante lo que tocó vivir, la gente, todo”, dijo.
“Ya no había cuerpo que aguante, fue un estrés, fue increíble, uno de los mejores días de mi vida y sin duda el mejor partido que vi dentro de una cancha de fútbol”, confesó.

Irimia reconoció que el Mundial es caro y difícil de seguir, pero remarcó la pasión argentina. “Los argentinos estamos todos locos, la forma en que llegaban, que viajaban, este Mundial es muy caro, muy difícil, pero pase lo que pase todos son argentinos”, sostuvo.
El partido ante Egipto iba a ser el último para él si Argentina quedaba eliminada pero la remontada le cambió los planes. “Era mi primer y último partido del Mundial si Argentina perdía con Egipto, no me lo iba a poder perdonar. Ahora me toca seguirlo a todos lados”, cerró.





