El futbolista argentino le dio 2 mil euros a un vigilante de exámenes para “corregir las preguntas” y aprobar la prueba teórica del permiso, según la investigación judicial.
El Ministerio Público Fiscal lo consideró "presunto autor de un delito de falsedad en documento oficial" cometida por particular y si la condena queda firme, podría recibir hasta dos años de prisión y seis para el funcionario que aceptó el dinero. En la casusa hay otros 94 implicados.
En su auto particular en el 2010, el jugador que ahora se desempeña en la Universidad Católica de Chile, protagonizó un accidente en el que murieron tres de sus amigos de infancia. En esa ocasión fue sobreseído. "Es un golpe muy duro, pero tengo que tratar de recuperarme porque ellos querrían eso”, dijo.










