Corría el año 2019 cuando una imagen conmovió a toda Córdoba: un niño sentado en medio de la peatonal, concentrado en sus estudios, mientras sus padres trabajaban como vendedores ambulantes. Ese nene era Angelo Barrera, quien hoy, con 18 años, demuestra que la perseverancia puede transformar vidas.
Tras años de esfuerzo y superación, Angelo logró egresarse de la secundaria, convirtiéndose en la primera persona de su familia en completar su trayectoria académica.
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Su camino no fue fácil. En varias entrevistas, el joven recordó los momentos difíciles que atravesaron en su hogar, incluso aquellas ocasiones en que no tenían para comer. Sin embargo, la humildad y la determinación siempre fueron más fuertes que la adversidad.

Ahora, con esa meta alcanzada, Angelo persigue un nuevo sueño: ayudar a sus padres y darles una casa digna. Gracias a un gesto solidario, recibió una vivienda, aunque el edificio es antiguo y necesita reformas para convertirse en un hogar habitable.
Lejos de desanimarse, Angelo aseguró que seguirá luchando por este nuevo objetivo. “Hoy necesito una ayuda que puede ser desde una bolsa de porlan o de arena, hasta cien pesos”, afirmó con sinceridad.
“Mis papás están grandes, se lo recontra merecen y espero que sus últimos años, aunque ojalá que sean siglos, vivan mejor”, cerró.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al siguiente teléfono: 3516670774



