La sala cuna Wawita de barrio Las Violetas atraviesa una situación límite por los reiterados robos y hechos de vandalismo que sufrió en las últimas semanas. El espacio, ubicado en Dávila y Matos al 4900, asiste a 77 chicos del sector con alimento y contención.
Tras el último episodio de inseguridad, analizan cerrar sus puertas. Según denunciaron, se llevaron pañales, leche, juguetes didácticos, frazadas, garrafas y hasta dos pavas eléctricas.
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“El jueves 11 de junio entraron por el ventiluz de la cocina, rompieron el techo y entraron a robar. A pesar de tomar medidas de seguridad, el domingo nos dimos cuenta de que habían entrado de nuevo: el robo fue similar pero entraron rompiendo el portón”, contó Silvina, encargada de la sala cuna, a ElDoce.tv.
Desde el centro publicaron un comunicado en Facebook en el que expresaron su bronca por la situación. “Con una profunda tristeza, pero también con mucha indignación, nos vemos en la obligación de contarles que volvieron a entrar a robar en la Sala Cuna Las Violetas”, señalaron.

En el mensaje explicaron que el jueves 11 habían sufrido un robo y que el domingo 14 un vecino les avisó que el portón estaba abierto de par en par. “Otra vez la misma historia de desamparo”, lamentaron.
Silvina aseguró que la sala permanece cerrada porque no cuenta con los recursos necesarios para volver a funcionar. “No podemos pagar las garrafas, necesitamos soldar puertas y ventanas. La preocupación de los vecinos es que no pueden dejar a sus hijos”, remarcó.
La encargada también pidió mayor presencia policial en la zona. “Tenemos mucha bronca e indignación porque estamos indefensos, desamparados por ser una zona roja. Queremos que el domo policial tome a la sala cuna para estar seguros”, expresó.
Además, advirtió que los hechos de inseguridad son constantes desde hace años. “Desde la apertura en 2016 que nos han robado siempre, además de que vandalizan todo”, sostuvo.
Desde la institución remarcaron que el daño afecta directamente a los niños del barrio. “Cada cosa que nos quitan, cada daño que hacen, no se lo hacen a una institución, se lo hacen al futuro y al cuidado de los más chicos”, expresaron en el comunicado.
El jueves pasado realizaron una marcha hacia avenida Santa Ana para visibilizar el reclamo. “Queremos más patrullajes y el domo. Hay días que nos tiran piedras. Este viernes quisieron entrar de nuevo. También peligra nuestro trabajo: somos ocho mujeres acá trabajando”, cerró Silvina.



