El caso de Nahir Galarza, actualmente condenada a cadena perpetua por el asesinato de su exnovio, puso al descubierto el escaso conocimiento del mundo jurídico, los pensamientos racistas que subyacen en el inconsciente colectivo, la evidencia de una familia enferma y muchas interrogantes sobre el desprecio hacia la vida.
Nahir Galarza podría salir antes