Un fenómeno poco habitual transformó el paisaje del norte de Chile: semillas que permanecieron ocultas durante años despertaron tras las precipitaciones extraordinarias asociadas a El Niño. Las autoridades pidieron preservar la vegetación y evitar pisarla.
Las lluvias fuera de lo común activaron semillas que llevaban años bajo la superficie y dieron lugar a una inesperada explosión de colores en el norte chileno. Recomiendan contemplar el espectáculo sin dañar las plantas.