El caso de Narela Barreto, la argentina de 27 años encontrada muerta en Los Ángeles, sigue generando conmoción. En las últimas horas, su hermano habló públicamente y aportó datos estremecedores sobre cómo y dónde apareció el cuerpo.
Según relató en diálogo con Telenoche (eltrece), la información que maneja la familia indica que la joven habría fallecido el mismo viernes en que dejó de responder llamadas. “Parece que llevaba muerta ya del mismo viernes en que dejó de recibir las llamadas. Estos son los datos que tiene mi papá”, expresó.
El hermano contó que el cuerpo fue hallado en la calle, a pocas cuadras del departamento donde Narela vivía desde hacía un par de meses. “Lo que a mí me llegó es que la encontraron en la calle. Estaba a unas cinco cuadras tirada y ya parece que tenía un par de días fallecida”, afirmó. También aclaró que no pudo hablar demasiado con su padre debido al duro momento que atraviesa la familia.

Otro dato importante es que el departamento de la joven fue revisado antes de que su padre viajara a Estados Unidos: “Un amigo de mi hermana logró entrar con la policía y estaba todo en orden, era como ella lo había dejado”.
En ese sentido, descartó que se tratara de un intento de robo: “Así que no fue un intento de robo, algo de esto fue en la calle”.
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El hermano también indicó que el último movimiento registrado en la aplicación Uber no correspondía a un viaje. “El último Uber que está registrado es un Uber de entrega, nada más. No que se haya subido”, sostuvo.
Además, aseguró que el teléfono celular estaba con Narela al momento del hallazgo. “El teléfono lo tenía mi hermana encima, eso me consta completamente”, remarcó.
Por último, el joven señaló que el episodio habría ocurrido cuando su hermana salía hacia algún destino, posiblemente el trabajo. “Esto pasó cuando ella se estaba yendo a algún lugar, al trabajo, seguramente”, dijo.

Narela Barreto, nacida en Capital Federal y con domicilio en Banfield, vivía en Estados Unidos desde junio de 2024. Había viajado por el casamiento de una amiga y decidió quedarse para probar suerte.
En Los Ángeles trabajó como mesera y recientemente había comenzado en un nuevo empleo. Antes de emigrar, atendía un kiosco en Banfield junto a sus primas y también se desempeñaba como traductora gracias a su avanzado nivel de inglés.


