Una mujer y dos de sus hijos fueron rescatados después de pasar 15 años en cautiverio en una comunidad ribereña de Macapá, en el estado de Amapá, Brasil. La víctima, identificada como Maída Vaz Fialho, había llegado a recibir atención médica con heridas y cicatrices que evidenciaban años de maltrato.
El operativo se activó después de que médicos de la zona observaran las lesiones en su cuerpo y denunciaran la situación ante la Policía. Cuando los agentes llegaron a la zona de Rio Fugido, fueron recibidos a tiros por Vailson Pinheiro de Carvalho, pareja de la mujer y señalado como su agresor.
El rescate
La Policía respondió al ataque y el hombre de 34 años murió durante el procedimiento. Tras el operativo, Maída y sus hijos fueron rescatados y se puso fin a un calvario que, según su testimonio, comenzó cuando ella era adolescente.
Maída contó que conoció a Vailson cuando tenía 14 años y que ambos vivían en comunidades cercanas. La relación se volvió violenta con el tiempo y derivó en un aislamiento casi total.
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“Las cicatrices son recientes y otras ya son antiguas. Él agarraba el machete y me cortaba. Pero no era siempre. También me pegaba con la mano”, relató la mujer al mostrar las marcas en su piel.
Según explicó, las agresiones podían empezar por cualquier motivo. Dijo que a veces ocurrían porque a su pareja no le gustaba la comida que ella había preparado o porque él estaba alcoholizado.
El calvario
“Decía que si hablaba, iba a matar a mi mamá, a mis hijos y a mí”, reveló Maída. La mujer contó que tuvieron cuatro hijos juntos, aunque al momento del rescate solo vivían con ellos dos menores, uno de 15 años y otro de 4.
También afirmó que no podía salir sola ni comunicarse libremente con otras personas. Para hacer compras debía ir acompañada por su agresor y, cada vez que intentaba tener un teléfono, él se lo destruía.
“Yo no tenía celular. Cada vez que compraba uno, él lo rompía. Me pegaba, me cortaba el pelo y no quería que hablara con nadie”, expresó.
El final del cautiverio llegó después de una brutal golpiza que la obligó a buscar atención médica. Los profesionales que la asistieron fotografiaron las lesiones y dieron aviso a la Policía, una decisión clave para concretar el rescate.