Un vuelo que iba desde Tesalónica, en Grecia, hacia el aeropuerto de Memmingen, en Alemania, vivió momentos de verdadero terror minutos después del despegue. Una parte del motor se desprendió, golpeó contra una ventanilla y la destrozó en pleno vuelo.
Por la descompresión, un pasajero serbio de 60 años que iba sentado junto a la ventana fue succionado hacia el exterior. Según contaron testigos, una parte de su cuerpo quedó fuera del avión y otros pasajeros lograron sujetarlo con fuerza para evitar una tragedia.
El pánico en pleno vuelo
Las máscaras de oxígeno descendieron de inmediato y el pánico se apoderó del vuelo FR1879. Mientras tanto, la tripulación intentó mantener la calma entre los pasajeros y asistir al hombre afectado.
El piloto decidió regresar al aeropuerto de Tesalónica, desde donde había partido minutos antes. Tras tocar tierra, Bomberos y policías asistieron al pasajero que había quedado atrapado por la descompresión.
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El hombre fue trasladado al hospital AHEPA, donde permanece internado en estado de shock. Según las primeras informaciones, está consciente y sufrió quemaduras por fricción.
Otro pasajero también debió ser atendido, aunque recibió asistencia dentro del mismo aeropuerto. Para evitar más demoras, Ryanair envió un segundo avión hacia Tesalónica a las 9.35 para que el resto de los pasajeros pudiera continuar viaje.



