Una mujer que había quedado ciega hace cinco años recuperó la vista tras una cirugía inédita realizada en Italia. La intervención se llevó a cabo en la Clínica Oculística Universitaria de la Universidad de Turín y fue considerada un procedimiento sin precedentes a nivel mundial.
La paciente, identificada como Elena, había perdido completamente la visión después de un grave accidente de tránsito.
El equipo médico estuvo dirigido por el profesor Michele Reibaldi, con la participación del profesor Vincenzo Sanicola. La operación duró seis horas y consistió en un trasplante del segmento anterior del ojo izquierdo con la parte central de la retina, la mácula.
Hasta ahora, según informó La Repubblica, no había sido posible transferir también esa zona de la retina, responsable de la visión central. La clave estuvo en aprovechar los tejidos sanos del ojo izquierdo de la paciente, que ya no podía recuperarse por una lesión irreversible del nervio óptico.
El ojo derecho, en cambio, seguía conectado al cerebro, pero había quedado gravemente dañado por una maculopatía y por los traumas del accidente. Por eso, los cirujanos decidieron utilizar estructuras íntegras del ojo izquierdo para reconstruir el derecho.
Durante la intervención transfirieron córnea, esclera, conjuntiva y, por primera vez en el mundo, también la mácula. “Esta intervención representa una nueva frontera en la cirugía oculística”, afirmó Reibaldi.
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El especialista aclaró que ahora esperan comprender hasta qué punto la retina trasplantada logrará funcionar, aunque remarcó que los primeros datos son alentadores.
Los controles realizados en los días posteriores confirmaron el correcto funcionamiento de los tejidos trasplantados y una recuperación progresiva del ojo.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando Elena abrió los ojos y pudo reconocer la cara de su hijo y de Joe, su perra guía, a quien describió como su “fiel compañera de vida”.
La historia de la paciente también estuvo atravesada por la presencia de la perrita, autorizada a acompañarla durante la internación.
El objetivo de los médicos es que Elena pueda recuperar parte de la autonomía que había perdido desde hacía más de cinco años.
“Estamos frente a una intervención en los límites de lo imposible, sin precedentes”, sostuvo Livio Tranchida, director general de la Ciudad de la Salud y la Ciencia de Turín. Y cerró: “Hoy Elena puede mirar de nuevo al mundo, junto a su inseparable guía, la perrita Joe”.