Christa Pike, quien llevaba más de tres décadas en el corredor de la muerte en Tennessee, sobrevivió este miércoles a un intento de ejecución mediante inyección letal y terminó hospitalizada.
La mujer, de 50 años, recibió dos tandas completas de pentobarbital, pero permaneció con vida. El Departamento Correccional de Tennessee confirmó posteriormente que había sido trasladada a un centro médico fuera de las instalaciones.
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“El Departamento Correccional de Tennessee siguió cada paso del protocolo de ejecución legal y establecido del estado, aprobado por la Fiscalía General”, indicó el organismo. Además, explicó que el procedimiento no contempla medidas adicionales una vez aplicadas las dosis previstas.
Los abogados de Pike rechazaron la explicación oficial y aseguraron que durante la ejecución surgieron distintas complicaciones. “Esta noche el estado de Tennessee volvió a fallar en su intento de llevar a cabo una ejecución legal”, expresaron.

Según la defensa, hubo dificultades para acceder a las venas y cuestionamientos sobre el estado del pentobarbital. Mientras el procedimiento seguía en marcha, presentaron una moción de emergencia para frenarlo al señalar que Pike había perdido el conocimiento, aunque todavía tenía pulso y respiraba.
Testigos presentes durante la ejecución aseguraron que escucharon su respiración durante casi una hora después de que recibiera las dos tandas del fármaco.
Periodistas que presenciaron el procedimiento relataron además que Pike estuvo consciente durante la primera etapa y conversó con funcionarios y con su guía espiritual. Hasta el momento no se informó qué provocó la falla de la ejecución.
Más de 30 años en el corredor de la muerte
Pike había sido condenada a muerte en 1996 por el asesinato de Colleen Slemmer, de 19 años, ocurrido un año antes en Knoxville.
El crimen fue cometido cuando Pike tenía 18 años junto a Shadolla Peterson y su entonces novio, Tadaryl Shipp. Este último recibió cadena perpetua, mientras que Peterson obtuvo una pena menor tras colaborar con las autoridades.
En las horas previas a la ejecución, la defensa había presentado distintas apelaciones y solicitado que se revisaran antecedentes personales y psicológicos de Pike.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó inicialmente un pedido para detener el procedimiento. Más tarde hubo una suspensión temporal dispuesta por el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito, aunque finalmente el máximo tribunal habilitó al estado de Tennessee a avanzar.
La ejecución estaba prevista originalmente para la mañana del miércoles, pero se retrasó por las presentaciones judiciales. Tras las dos aplicaciones del fármaco, Pike sobrevivió y fue derivada a un hospital.



