
Mató a su compañero de celda para recibir la pena de muerte: la víctima estaba a punto de ser liberado
James Robertson tenía 63 años y había confesado el asesinato de Frank Hart en 2008. Su objetivo era evitar pasar el resto de su vida en prisión. Antes de recibir la inyección letal, sorprendió con su respuesta cuando le ofrecieron decir unas últimas palabras.


















