Un preso que había asesinado a su compañero de celda para conseguir una condena a muerte fue ejecutado este martes en Florida, Estados Unidos. Se trata de James Robertson, de 63 años, quien había reconocido el crimen y renunciado a presentar apelaciones contra su sentencia.
La ejecución se realizó mediante una inyección letal en la Prisión Estatal de Florida, ubicada cerca de Starke. El procedimiento finalizó a las 12:32, hora local.
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Desde el Departamento Penitenciario estatal confirmaron que no se registraron complicaciones. “La ejecución se desarrolló sin incidentes”, informó el portavoz Jordan Kirkland.
Uno de los momentos que llamó la atención ocurrió cuando le preguntaron al condenado si quería pronunciar unas últimas palabras. Según publicó Gulf Coast News Now, Robertson respondió simplemente: “No, estoy bien”.
El asesinato que cometió
En diciembre de 2008, Robertson estaba cumpliendo condenas por otros delitos en una cárcel del suroeste de Florida cuando estranguló a su compañero de celda, Frank Hart. Durante el proceso judicial, el acusado admitió que su intención era recibir la pena capital para no continuar encarcelado durante el resto de su vida.
Esa postura quedó reflejada en los documentos de la causa. Después de declararse culpable, decidió no apelar la sentencia y volvió a expresar ante el juez que quería que se llevara adelante la ejecución.
El dolor de la hija de la víctima
Uno de los datos más dolorosos del caso es que Frank Hart estaba a solo ocho días de recuperar la libertad cuando fue asesinado por Robertson.
Su hija habló sobre las consecuencias que dejó el crimen en su familia y recordó cómo cambió su vida a partir de aquella pérdida.
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“Cuando te arrebatan a un ser querido de una manera tan violenta, el mundo sigue girando, aunque sientas que una parte del tuyo se detuvo”, expresó. Y agregó: “Otros siguen con sus vidas, pero vos cargás con tu pérdida cada día”.
La ejecución de Robertson se concretó después de que el propio condenado hubiera manifestado durante el proceso judicial su intención de recibir la pena de muerte por el asesinato de su compañero.