Una beba de 23 meses murió en la ciudad de Paris, Illinois, Estados Unidos, tras sufrir graves quemaduras que derivaron en una infección generalizada. Por el caso fueron acusados de homicidio y de poner en peligro la vida de la menor su padre, Payton M. Beaver, y la niñera que estaba a cargo de su cuidado, Courtney N. Heath.
La muerte ocurrió el 21 de septiembre, pero la investigación sumó un dato decisivo el 22 de octubre, cuando se conocieron los resultados definitivos de la autopsia. La Oficina del Forense del Condado de Edgar estableció que la causa del fallecimiento fue sepsis por quemaduras térmicas y clasificó la muerte como homicidio.
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La pequeña, identificada en los documentos judiciales con las iniciales Z.B., había sido trasladada al Hospital Comunitario Horizon Health Paris después de sufrir convulsiones. Los médicos confirmaron su fallecimiento a las 19:42.
La investigación se concentra en el origen de las lesiones y en las decisiones que tomaron los adultos responsables de la nena durante las horas previas a su muerte.
La explicación de la niñera sobre las quemaduras
Según consta en la causa, Heath declaró que la beba se había quemado accidentalmente mientras se encontraba en una ducha con agua caliente. Sin embargo, el médico que la atendió advirtió que las características de las lesiones no eran compatibles con esa explicación.
Durante la inspección de la vivienda, los investigadores también encontraron cabellos de la pequeña atrapados en la puerta de un horno, con los folículos adheridos. Ese hallazgo se incorporó a la causa para intentar determinar cómo se produjeron las quemaduras.
La cuidadora reconoció que había utilizado gel de aloe vera para tratar las heridas, pero la salud de la nena continuó deteriorándose.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, Heath mantuvo a la pequeña bajo su cuidado durante la noche y la devolvió a su padre recién a las 4:30 de la madrugada del 21 de septiembre.
Por qué el padre no llevó a la beba al hospital
Después de recibir a su hija, Beaver permaneció con ella hasta las 17:30 de ese mismo día. Según los documentos judiciales, el hombre reconoció que había visto las quemaduras, pero decidió no solicitar asistencia médica porque tenía miedo de ser arrestado.
También declaró que intentó tratar las lesiones con una pomada antibiótica y que no tenía previsto trasladar a la pequeña a un centro de salud.
Más tarde, Heath compró productos para atender quemaduras y gasas en un comercio de la zona. Luego volvió a buscar a la beba y la llevó a su domicilio para intentar curarla.
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Fue allí donde la situación se agravó. La pequeña comenzó a convulsionar y la niñera se comunicó primero con el padre. Finalmente, a las 18:59 llamó al servicio de emergencias 911.
Los equipos médicos acudieron a una vivienda de West Edgar Street y trasladaron a la menor al hospital, donde murió poco después.
Qué pasará con los dos acusados
La investigación judicial determinó que la beba permaneció más de un día con graves quemaduras sin recibir la atención médica que necesitaba. Tanto el padre como la niñera enfrentan acusaciones de homicidio y de poner en peligro la vida de la menor.
Los dos permanecen detenidos sin derecho a fianza en la cárcel del condado de Edgar, mientras continúa el proceso para establecer sus responsabilidades. La próxima audiencia judicial está prevista para el 20 de noviembre.