Los estadounidenses enviaron este martes un contundente mensaje político a Donald Trump: votaron masivamente por la oposición demócrata y modificaron el equilibrio de poder en el Congreso. En una jornada electoral clave, los demócratas lograron recuperar la Cámara de Representantes y también se impusieron en el Senado, en un resultado que representa un duro golpe para el oficialismo republicano.
En la Cámara baja, la oposición podría alcanzar las 244 bancas, por encima de las 218 necesarias para obtener la mayoría. Los triunfos en Texas, Kansas, Iowa, Ohio y las dos Carolinas resultaron decisivos para quebrar el predominio republicano en territorios tradicionalmente conservadores y consolidar el avance demócrata.
El resultado abre una nueva etapa para la administración de Trump. Sin el control del Congreso, el presidente tendrá mayores dificultades para impulsar su agenda legislativa y deberá negociar con una oposición.
La primera reacción de Trump tras la derrota
Tras conocerse los resultados adversos para su partido, Trump recurrió a las redes sociales para expresar su primera reacción. “¡Yo no aparecía en la boleta electoral y, si hubiera aparecido, habríamos ganado por una victoria aplastante!”, escribió.
Sin embargo, el mandatario también buscó bajar el tono de la confrontación y aseguró que está dispuesto a aceptar los resultados y trabajar con los demócratas. “Esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente lleguemos a algún acuerdo”, sostuvo.
Según un sondeo de CNN realizado a boca de urna, aproximadamente tres cuartas partes de los votantes a nivel nacional manifestaron sentirse insatisfechos o peor con la situación del país. Además, casi cuatro de cada diez dijeron estar “enojados”.