De las 327 especies de tortugas en el mundo, la Geochelone radiata, más conocida como tortuga radiada o estrellada de Madagascar, es considerada la más bella.
Sin embargo, esa misma virtud es la que la amenaza. Presa preferida de los cazadores y traficantes, la población se vio reducida drásticamente y ya alertan por su posible desaparición de las zonas de Asia donde habita.

En 2015, miles de caparazones fueron confiscados por las autoridades y otras tantas miles fueron asesinadas por su carne. Así lo informó la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos.
La pobreza -que aumenta la necesidad de comer cualquier especie- y la permanente destrucción del hábitat natural son otros factores de riesgo. Lentamente y sin marcha atrás, la tortuga radiada camina hacia la extinción.




