Un crimen atroz ocurrió en Estados Unidos en julio del año pasado. Recién este fin de semana los asesinos fueron detenidos acusados de homicidio, secuestro y violación. Podrían ser condenados a la pena de muerte.
Sara Packer (41) junto a su novio, Jacob Sullivan (44), mataron a su hija adoptiva, Grace Packer (14). Pero los detalles son verdaderamente escalofriantes. Esa mañana planearon el asesinato de la adolescente y lo llevaron a cabo sin escrúpulos. Sólo para satisfacer sus fantasías sexuales.
El hombre violó a la víctima mientras su madre observaba esa escena espantosa e imperdonable. Después la envenenaron, maniataron y amordazaron hasta verla morir.
Escondieron el cadáver en el altillo de la vivienda. Pasaron cuatro meses y la pareja decidió desmembrar el cuerpo de Grace y dividirlo en bolsas de plástico. Luego tiraron todo en un bosque de Bear Creek.
La mujer realizó la denuncia asegurando que su hija estaba desaparecida. Tras una ardua investigación, la Policía logró localizar los restos de la niña. Ese día, los responsables intentaron suicidarse hasta que confesaron el hecho.