El intendente Daniel Passerini firmó un decreto para crear una unidad especial de control de la nocturnidad y los espectáculos públicos en la ciudad de Córdoba. La decisión apunta a reforzar las inspecciones y revisar todas las habilitaciones de locales vinculados a la actividad nocturna.
El anuncio llega en medio de una fuerte ofensiva municipal sobre bares y boliches, tras la revocación de la habilitación de Wachitas, el local señalado en medio de denuncias vinculadas al femicidio de Agostina Vega. Esta semana, además, fueron clausurados Malibú y Luzbelito, otros dos bares de Nueva Córdoba.
Passerini explicó que la nueva unidad buscará integrar áreas que ya venían trabajando en los controles. “Tiene como objeto integrar muchas áreas que hoy están trabajando y entendemos que con esta decisión le vamos a dotar de más fuerza”, señaló.

El intendente remarcó que el Ente de Fiscalización y Control municipal “casi sextuplicó la cantidad de intervenciones”, pero advirtió que muchas veces los locales clausurados vuelven a abrir a los pocos días por vías administrativas previstas en ordenanzas antiguas.
“Vamos, clausuramos y a los pocos días, con un trámite administrativo por un derecho que les corresponde por viejas ordenanzas, se vuelven a habilitar”, cuestionó.
En ese sentido, Passerini anticipó que la semana próxima enviará al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para adecuar y modernizar las normas de habilitaciones.
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“Esta unidad especial va a estar dotada de facultades no solo para intervenir sino que en los próximos 90 días vamos a revisar todas las habilitaciones de este aspecto de la actividad comercial nocturna que hoy requiere de una adecuación y de una fuerte intervención”, afirmó.
También indicó que el nuevo esquema estará preparado para recibir denuncias y coordinar respuestas. La unidad integrará al Ente de Fiscalización y Control, cámaras empresariales, el Ministerio de Seguridad provincial, la Policía y representantes del Concejo Deliberante. Passerini aclaró que no se crearán nuevas dependencias.
Contra actividades ilegales
El intendente sostuvo que la Municipalidad quiere avanzar sobre actividades ilegales que, según dijo, se sostuvieron durante años por complicidades políticas. “Hace más de 20 años lamentablemente la política, por compromisos políticos, en esta Municipalidad ingresó gente que tomó el control político y lo utilizó para generar actividades en la noche ilegales”, lanzó.
Manifestó que son “actividades que muchas de ellas persistieron a lo largo del tiempo”, y recalcó: “Tenemos la firme decisión de terminar con esta actividad que genera ilegalidad, riesgos y que van muchas veces de la mano de hechos delictivos”.

Passerini también aseguró que el municipio recibió amenazas en medio de los controles y vinculó la decisión con otras medidas recientes, como el fin de la actividad ilegal de cuidacoches. “Estamos siendo amenazados, tomamos una decisión firme con el gobernador el 26 de mayo de terminar con la actividad ilegal de los cuidacoches y las personas que en la calle extorsionaban a los usuarios”, sostuvo.
Consultado sobre si la Municipalidad llegó tarde a casos como Wachitas, Passerini apuntó contra habilitaciones otorgadas en gestiones anteriores. “Cuando uno revisa los expedientes de habilitación, estos lugares fueron habilitados en gestiones anteriores, pero cuando uno ve el expediente ve que quien hizo la habilitación claramente lo hizo de manera irregular”, afirmó.
El intendente explicó que esas habilitaciones generaron derechos administrativos que hoy dificultan impedir reaperturas. Por eso, dijo que buscarán modificar las ordenanzas para que un local clausurado por actividad ilegal no pueda reabrir con otro nombre en el mismo lugar.



