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Opinión
Animales

Carta de un perro muerto a su dueño

Más que una mascota. Cuando un amigo se va. Afrontar la pérdida del perro de la casa es todo un duelo. La experiencia en primera persona y un mensaje interesante que sirve también para leer con los más chicos del hogar.

Por: Mariano Cardarelli
Miércoles 13 de Enero de 2016
La adopté ya de grande. Será inolvidable su recuerdo.

En cuestión de dos o tres días, Dalma, mi perra adoptada hace dos años, murió. Tenía 14 años y según los veterinarios ya estaba mayor.

Confieso que jamás pensé sentir tremendo dolor. Como un niño lloraba sin consuelo. Me encontré con decenas de foros en Internet, hasta con análisis psicológicos y sociológicos de cómo afrontar tales pérdidas.

Me atrevo, a modo de columna de opinión, A compartir uno de los relatos más emotivos que leí en las redes. El que más me sirvió a la hora de contrarrestar la tristeza del momento. Es anónima. Y sería "una carta de un perro fallecido a su dueño":

Carta de un perro muerto a su dueño

No llores por mí...

Me has dado un hogar donde vivir, me has proporcionado alimento y sobre todo, me has dado tu amor y tu compañía. Lo último que querría es verte sufrir por mí.

Ahora que no estoy contigo, no quiero verte triste. Deseo que cuando pienses en mi sonrías, pues así sabré que mi recuerdo te hace feliz.

Quiero que recuerdes los buenos momentos que compartíamos, nuestras muestras de cariño, nuestros juegos... y si alguna vez te defraude, o me porte mal, perdóname...

Y, por favor, no tires mis juguetes, ni mi cama, ni mis cosas, porque en este mundo hay muchos otros colegas que viven en soledad, tristes y sin cariño...muchos que darían su vida por compartir la tuya.

No, no lo digas, no digas que no quieres tener más animales...eso me hace pensar que el tiempo que estuve contigo no te hice feliz.

Por favor, que mi muerte no sea en vano, que sirva para que otro tenga la suerte de poder vivir y conocer lo maravillosa que es tu amistad, que conozca la verdadera "vida de perro", que descubra el cariño.

No estés triste... Yo no lo estoy, porque sé que guardas ese rinconcito especial para mí en tu corazón.

Me llamó la atención la cantidad de comentarios, recuerdos y reflexiones que cientos de usuarios me enviaron cuando publiqué esto en mi muro. Y si sirve, que se comparta. 

Carta de un perro muerto a su dueño::No llores por mi... Me has dado un hogar donde vivir, me has proporcionado...

Posted by Mariano Miguel Cardarelli on viernes, 1 de enero de 2016
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