El diagnóstico de cáncer de mama cambió su lugar frente a la enfermedad: además de médica, era ahora paciente. En el mes de concientización, Alejandra Monasterolo comparte su experiencia para acercar un mensaje de ADAARC sobre la detección temprana, el acompañamiento y el tratamiento del dolor.
“Hasta que llega el día de la confirmación del diagnóstico. En ese momento el miedo se transforma en terror, angustia y desesperación. Es el momento de tomar una decisión: conectarse o no con la vida. Decidí conectarme, comenzar con los tratamientos, convertirme en una paciente y obedecerlos. Siempre hay que ocuparse y no solo preocuparse”.
En su relato también hay esperanza: “Tengo la suerte de haber desarrollado la enfermedad en estos tiempos de tratamientos tan avanzados, donde hoy tengo grandes posibilidades de llegar a los 90 años y libre de enfermedad mamaria”.

Desde esa experiencia, la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Córdoba (ADAARC) invita a poner el foco en la detección temprana y en una atención integral que contemple el acompañamiento y el alivio del dolor durante la enfermedad y la recuperación.
Concientizar para llegar a tiempo
Octubre ofrece una oportunidad para recordar la importancia de sostener los controles durante todo el año. La prevención y la detección temprana son complementarias: los hábitos saludables contribuyen a reducir algunos riesgos, mientras que los estudios de detección buscan identificar la enfermedad antes de que avance.
Las consultas y los controles deben definirse con el equipo médico según la edad, los antecedentes y el riesgo individual. La aparición de un bulto o de cambios en la mama requiere evaluación, aunque no haya dolor. Detectar la enfermedad en etapas tempranas y acceder al tratamiento oportunamente mejora las posibilidades de obtener buenos resultados.
“Desde ADAARC queremos recordar que el cuidado debe sostenerse durante todo el año. Consultar a tiempo y realizar los controles indicados es fundamental. Cuando llega un diagnóstico, también necesitamos brindar información clara, escuchar y acompañar a cada persona”, señala Alejandra Monasterolo, presidenta de ADAARC.
Aliviar el dolor también es parte del tratamiento
La analgesia es otro componente de la atención integral. El dolor puede estar relacionado con la enfermedad, con una cirugía o con otros tratamientos. Los anestesiólogos con formación en medicina del dolor trabajan junto con oncología y otras especialidades para evaluarlo y definir un abordaje individualizado.
“El dolor no debe naturalizarse como algo que hay que soportar durante el cáncer. Es importante comunicarlo y evaluarlo para ofrecer un tratamiento adecuado. Aliviarlo también es cuidar la calidad de vida”, expresa Monasterolo.
El testimonio de una médica que se convierte en paciente acerca una dimensión humana a ese compromiso. Este octubre, ADAARC propone sostener un mensaje que trascienda la campaña: consultar a tiempo, acompañar a quienes reciben un diagnóstico y reconocer que aliviar el dolor también forma parte de tratar la enfermedad.





