Esta analogía ilustra una realidad cotidiana que suele pasar desapercibida: el estado de nuestro tanque de agua. ¿Cómo es posible descuidar el recipiente principal del recurso con el que nos hidratamos, cocinamos y nos higienizamos a diario?
Aguas Cordobesas asegura la calidad del agua hasta el domicilio de cada cordobés, sin embargo el mantenimiento del tanque es responsabilidad de cada uno de los usuarios. Se recomienda realizar la limpieza del tanque al menos una vez al año con el objetivo de conservar la calidad del agua dentro del hogar eliminando los microorganismos que se acumulan en este depósito y que pueden causar problemas de salud.
Se recomienda efectuar la limpieza al menos una vez al año con el objetivo de conservar la calidad del agua. Otoño e invierno suele ser buenos momentos para realizar este mantenimiento ya que el consumo de agua es menos intenso que en meses de calor.
Para ejecutar una limpieza segura y eficaz, te ofrecemos seis simples pasos:
1) Cerrar las llaves de paso: la que carga el tanque y la que baja a la vivienda. Recordá cerrar también la llave que carga el termotanque.
2) Vaciar el tanque parcialmente y dejar sólo 15 centímetros de agua. Limpiar cepillando el fondo, las paredes y la tapa. Utilizar sólo agua, nunca cepillo de metal o productos de limpieza, como detergente, jabón, etcétera.
3) Vaciar completamente y enjuagar varias veces. Eliminar los residuos por la válvula de desagüe, no por la cañería de distribución.
4) Llenar el tanque con agua hasta la mitad. Agregar cada mil litros de agua un litro de hipoclorito de sodio (lavandina) hasta que se llene el resto del tanque.
5) Una vez lleno el tanque, dejar actuar durante al menos tres horas. Eliminar el agua y volver a llenar y vaciar el tanque hasta eliminar el exceso de cloro.
6) Llenar el tanque y ponerlo en servicio. Recordar que el tanque debe estar provisto de una tapa con cierre, de manera que no permita ingresar elementos contaminantes.