El ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, publicó un mensaje de despedida tras la muerte del suboficial principal Luis Alejandro Azabal, el policía que falleció el jueves por la noche durante un operativo en barrio Villa Belgrano.
A través de sus redes sociales, el funcionario manifestó su “profunda consternación” por el crimen y destacó la trayectoria del efectivo dentro de la fuerza.
“Con profunda consternación me toca despedir al Suboficial Principal Luis Alejandro Azabal, quien perdió la vida cumpliendo con su deber mientras trabajaba para proteger a los cordobeses”, expresó.
Quinteros también recordó el apodo con el que era conocido entre sus compañeros. “El Bicho”, como lo llamaban con afecto, “llevaba su uniforme con orgullo y con un profundo sentido de pertenencia”, afirmó. En su mensaje, el ministro lo describió como “un policía respetado y querido”, y señaló que representaba a aquellos efectivos que honran la vocación de servicio.
El titular de la cartera de Seguridad envió además un mensaje de apoyo a los familiares del suboficial y a sus compañeros dentro de la Policía de Córdoba.
“En este momento de enorme tristeza quiero acompañar, con el mayor respeto, a su familia, especialmente a sus dos hijas, a sus compañeros y a todos sus seres queridos”, escribió. También aseguró que el Gobierno provincial continuará acompañando a quienes atraviesan el duelo. “Quiero expresarles que no están solos”, agregó.
El hecho
Azabal, de 56 años, murió tras recibir un disparo durante un operativo policial en una vivienda ubicada en calle Neper al 5900, en barrio Villa Belgrano.
Minutos antes, en esa casa se había producido un violento robo domiciliario. Durante el asalto, los delincuentes redujeron a una mujer y le exigieron dinero mientras la amenazaban con un cuchillo.
+ MIRÁ MÁS: Múltiples mensajes de dolor por el policía asesinado en Córdoba: “Una gran persona”
Cuando la Policía llegó al lugar y comenzó un operativo en la zona, el suboficial ingresó a la vivienda donde se había producido el robo. Según la principal hipótesis que investiga la fiscalía de Jorgelina Gutiez, el dueño de la casa habría disparado al confundir al efectivo con uno de los ladrones.
El agente fue trasladado de urgencia al Sanatorio Allende del Cerro, pero falleció poco después a causa de la gravedad de la herida.
Tras el hecho, el propietario de la vivienda quedó detenido e imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, mientras avanza la investigación para esclarecer lo sucedido.