Candela Arizaga volvió a declarar este jueves por el confuso episodio que protagonizó con Facundo Moyano en el barrio porteño de Belgrano. Dos días después de la detención e imputación del exdiputado, la influencer se presentó en la fiscalía junto al abogado Roberto Herrera y aseguró que lo ocurrido fue producto de una crisis personal.
Al salir, Arizaga habló con la prensa y negó que hubiera sufrido violencia de género. “No hubo violencia. Si no, yo sería la primera en decirlo por todos lados, obviamente”, afirmó.
La joven sostuvo que tuvo un “brote” y que va a trabajar para estar mejor. También explicó que las imágenes en las que se la ve corriendo por las calles de Belgrano no reflejaban una huida de Moyano.
“Si ven las cámaras, yo huía de todo el mundo. Si hay un policía corriéndome, yo misma me asusto”, expresó ante los periodistas.
Luego volvió a desligar al dirigente sindical de cualquier agresión y atribuyó lo ocurrido a una situación personal. “Es un tema psicológico que voy a tratar de ahora en más”, sostuvo.
Durante el breve contacto con la prensa, Arizaga evitó responder preguntas sobre un presunto consumo de drogas. “No voy a hablar de consumo”, repitió en varias oportunidades.
La influencer también confirmó que continúa en pareja con Moyano. Dijo que espera “verlo pronto” cuando la Justicia lo permita y aclaró que no puede comunicarse con él por la restricción de contacto vigente en la causa.
Cómo fue el hecho
El episodio ocurrió cerca de las 5 de la madrugada del martes, cuando Arizaga salió corriendo desnuda de un edificio ubicado en avenida del Libertador 5414, esquina Virrey Loreto. Moyano la siguió y fue interceptado por efectivos en plena calle.
Un video registrado por un testigo mostró a la joven semidesnuda y visiblemente desorientada mientras caminaba de forma errática por avenida del Libertador. La Policía y el SAME desplegaron un amplio operativo en la zona.
En un primer momento, Arizaga manifestó que había sido agredida por el dirigente sindical .Con esos primeros elementos, el fiscal Julián Pistone, de la Unidad de Flagrancia Norte, ordenó la detención de Moyano por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.