Lo que parecía ser el cierre perfecto para una gran presentación en Es Mi Sueño terminó convirtiéndose en uno de los momentos más desopilantes de la noche. Después de que una participante emocionara al jurado con su interpretación, Guido Kaczka frenó en seco a Carlos Baute por un inesperado acercamiento y el estudio estalló entre risas.
Ailén Peralta brilló este jueves en con una impactante versión de “El hombre que yo amo”, de Miriam Hernández. Su interpretación conmovió al jurado y dio pie a una charla sobre su presente sentimental.
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“Perdón que me meta en tu intimidad, ¿estás de novia?”, le preguntó Joaquín Levinton. “No, soltera”, respondió la joven con una sonrisa. “Ah, porque esto de El hombre que yo amo me hizo pensar que realmente estabas enamorada”, explicó el músico. Con humor, Ailén retrucó: “Debe ser algún amante que debo tener por ahí y me sale”. Entre risas, Levinton cerró: “Qué bárbaro, pero amás cantar”.
Tras las devoluciones del jurado, Guido Kaczka felicitó a la participante. “Es una noche total para vos”, le dijo. Luego sorprendió con una propuesta que buscaba coronar el momento.
“Vos sabés que tuve un sueño”, comenzó el conductor antes de invitar a Carlos Baute a subir al escenario. “Me imaginé Miami, entrando a un hotel tipo siete y media de la tarde, a un cóctel. Si la podés acompañar caminando desde allá hasta el palco del Ópera, Baute”, le pidió, imaginando una escena de película.

Pero el cantante venezolano fue más allá de la consigna. En lugar de limitarse a acompañarla, tomó la mano de Ailén, se acercó, la miró fijo a los ojos y le dedicó unas palabras.
“Quiero decirte algo. Cuando ames a ese hombre, se va a enterar, porque de verdad es increíble cómo cantás, cómo expresás”, le dijo.
La situación hizo que Guido interviniera de inmediato. “¡No te pedí tanto, Carlos Baute!”, lanzó entre risas mientras se interponía entre ambos.
El momento desató las bromas del resto del jurado. “¡Se la está chamuyando!”, disparó Joaquín Levinton. Pero la frase más celebrada llegó de Abel Pintos, que remató la escena con una comparación que hizo estallar al estudio.
“Él no puede no dejarte en coma”, exclamó el cantante. Y enseguida remató: “Es como que te dan la mano y les comés la boca. Es una cosa imparable”.



