
Su sobrino se ahogó con un caramelo y lo salvaron a través del 911: el desesperante llamado
El pequeño, de 2 años, tenía dificultades para respirar. Una operadora guió a la tía con maniobras de primeros auxilios y luego intervinieron efectivos policiales. Fue trasladado al Hospital de Niños y quedó fuera de peligro.


















