La madrugada del 27 de diciembre de 1978 comenzó como cualquier otra para Severino Brunetto, su hijo Daniel Brunetto y Orlando Carrizo. Jamás pensaron que se volverían en los protagonistas de una de las historias más misteriosas que envuelve a la provincia de Córdoba.
La misión de aquellos tres hombres esa mañana era solo una: trasladar un Rastrojero desde San Francisco a Córdoba. Esa era precisamente la orden que les habían dado sus jefes. Los tres eran empleados de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec).
En esas circunstancias un fenómeno de otro planeta interrumpió su trabajo de aquel día. Según denunciaron horas más tardes, fueron testigos de la aparición de un OVNI sobre el cielo cordobés.
Las declaraciones que aquellos tres hombres brindaron a las autoridades en plena madrugada se guardaron en secreto hasta ahora. Casi 50 años después los documentos se dieron a conocer.
En este contexto, Daniela, la hija de Orlando Carrizo, el conductor que habría visto el OVNI, recordó en Telenoche los relatos de su padre sobre aquel extraño suceso.

“Cuando iban por Arroyito el compañero de mi papá prendió un cigarrillo. Justo en ese momento mi papá ve que viene de frente lo que creía que era un camión con las luces muy altas. Él le hace señas para que no lo encandile”, comenzó a explicar.

Y continuó: “Cuando el camión pasó el hombre continuaba con el encendedor del cigarrillo en la mano. Ahí ve un cartel que dice Transito. Fue como que se habían transportado. Ellos no entendían, no sabían qué pasó”.
Según el relato los trabajadores apenas habían salido de Arroyito y, sin haber notado ningún tramo intermedio de la ruta, parecía que habían avanzado kilómetros en un instante.

Si bien en un principio decidieron no darle importancia al asunto, aseguraron que más adelante se toparon con una imagen que los dejó atónitos.
“En ese momento ven la nave, un ovni, que está aterrizando en un campo. Se pararon a mirarlo. Mi papá nos decía que tenía el tamaño de un colectivo y que era blanco con una luz muy fuerte. Tenía ventanitas y abajo se podía ver una especie de neblina roja”, explicó Daniela.
Luego la hija de Carrizo contó que los tres hombres siguieron su camino pero se encontraron con varios militares del Ejército Argentino. Los soldados separaron a los trabajadores y los interrogaron sobre lo sucedido. Si bien las versiones de ellos coincidieron, sus testimonios no salieron a la luz hasta la actualidad.