Compartir la cama con un perro o un gato es una costumbre instalada en muchos hogares y suele estar asociada al afecto y la compañía. Sin embargo, distintos estudios y organismos de salud señalan que esta práctica tiene aspectos positivos y riesgos, que dependen tanto del animal como de la persona.
Especialistas en descanso y veterinarios coinciden en que no hay una regla universal: la decisión debe contemplar el estado de salud, los hábitos de higiene y el comportamiento de la mascota.
Los beneficios de dormir con tu mascota
Diversos estudios destacan que el contacto con animales de compañía puede tener un impacto positivo en el bienestar emocional. La Sleep Foundation, organización especializada en trastornos del sueño, señala que para muchas personas la presencia de una mascota aporta calma y sensación de seguridad durante la noche.
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Entre los principales beneficios se destacan:
- Refuerzo del vínculo emocional entre el humano y su mascota.
- Reducción del estrés y la ansiedad, especialmente en personas que viven solas.
- Sensación de seguridad y contención emocional, que puede ayudar a conciliar el sueño.
- En el caso de los gatos, el ronroneo puede generar un efecto relajante.
Según la Sleep Foundation, estos beneficios suelen estar más vinculados al plano emocional que a una mejora objetiva del descanso, aunque muchas personas perciben que duermen mejor acompañadas.
Los riesgos que advierten los expertos
Desde el punto de vista médico y veterinario, también existen advertencias. La Cleveland Clinic, uno de los centros de salud más reconocidos de Estados Unidos, remarca que compartir la cama con una mascota puede traer complicaciones si no se toman ciertos recaudos.
Los principales riesgos son:
- Alergias o problemas respiratorios provocados por el pelo y la caspa de perros y gatos.
- Transmisión de parásitos como pulgas o garrapatas, si el animal no está correctamente desparasitado.
- Alteraciones del sueño por movimientos, ruidos o cambios de posición durante la noche.
- Mayor acumulación de bacterias y suciedad en la ropa de cama.
- En algunos casos, conductas territoriales que dificultan establecer límites.
Además, los especialistas recomiendan que personas con sistemas inmunológicos debilitados, heridas abiertas o alergias severas eviten dormir con animales en la cama.
Qué recomiendan veterinarios y especialistas
Tanto veterinarios como expertos en sueño coinciden en algunos puntos básicos:
- Mantener controles veterinarios y desparasitación al día.
- Extremar la higiene del animal y de la ropa de cama.
- Evaluar alternativas, como una cama para mascotas en la misma habitación, que permite cercanía sin compartir el colchón.
En definitiva, dormir con un perro o un gato no es ni bueno ni malo en sí mismo. Todo depende del contexto, la salud y los hábitos de cada hogar. Con información y cuidados adecuados, la decisión puede tomarse de manera consciente y responsable.



