Los días de humedad pueden arruinar algo tan básico como la sal. Lo que debería salir fácilmente del salero termina convertido en un bloque compacto o en grumos difíciles de usar.
Aunque es un problema común, existen trucos simples y muy efectivos para evitar que la sal se humedezca y mantenerla en buen estado en la cocina.
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Uno de los métodos más conocidos y útiles es colocar unos granos de arroz dentro del salero o recipiente. El arroz absorbe la humedad y evita que la sal se apelmace. Es una solución sencilla que se usa tanto en casas como en restaurantes.
Qué hacer si ya está húmeda
Si la sal ya se volvió un bloque, hay forma de recuperarla:
- Colocarla en una sartén seca o en el horno a baja temperatura
- Revolver unos minutos
- Dejarla enfriar antes de guardarla
Esto elimina la humedad y la devuelve a su estado original.

Dónde guardarla
Muchas veces el problema no es la sal, sino dónde se guarda.
- Evitá las cajas de cartón
- Usá frascos de vidrio o recipientes herméticos
Esto reduce notablemente la absorción de humedad.
Otros trucos que ayudan
Además del arroz, hay pequeños recursos que suman:
- Colocar un pedacito de servilleta o papel absorbente dentro del envase
- Guardar la sal lejos del vapor de la cocina o de lugares húmedos



