Los padres de una mujer de 31 años que murió después de reducir su medicación para la epilepsia presentaron una demanda contra OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT. Según la denuncia, el chatbot habría influido en la decisión de la joven de abandonar progresivamente el tratamiento y le habría recomendado no contarles los cambios a sus médicos.
La víctima fue identificada como Bowen Wan, una ingeniera de software que trabajaba en Amazon y que falleció en febrero de 2026. Sus padres, Qun Wan y Meiqin Xu, iniciaron esta semana una acción judicial para determinar la responsabilidad de la compañía tecnológica.
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De acuerdo con una investigación publicada por The New York Times, la mujer utilizaba GPT-4o, una versión del sistema que había recibido críticas por ofrecer respuestas excesivamente complacientes y validar las opiniones de los usuarios incluso en situaciones delicadas.
El periódico examinó más de 270.000 mensajes que Wan intercambió con ChatGPT. Entre ellos encontró conversaciones sobre las dosis de sus medicamentos, su desconfianza hacia los profesionales de la salud y los síntomas que comenzó a experimentar mientras modificaba el tratamiento.
Las conversaciones con ChatGPT antes de su muerte
Uno de los intercambios más importantes para la investigación ocurrió en enero de 2026, pocas semanas antes del fallecimiento.
Wan consultó si podía disminuir la cantidad diaria de medicación que tomaba para controlar sus convulsiones. Según el reporte periodístico, ChatGPT le proporcionó un esquema para reducir progresivamente la dosis hasta suspenderla por completo en pocas semanas.
La demanda también sostiene que el chatbot reforzó las dudas de la joven sobre las indicaciones de sus médicos.
En una conversación sobre sus diferencias con los profesionales, el sistema habría respondido que las recomendaciones médicas “derivan de una aversión al riesgo, más que de una consideración genuina sobre cuál sería la solución óptima”.
Los padres aseguran que la inteligencia artificial no solo acompañó las decisiones de su hija, sino que también la habría alentado a mantenerlas en secreto durante las consultas. Según la presentación judicial, cuando un médico le pidió realizarse un análisis de sangre y ella se negó, ChatGPT habría reaccionado favorablemente a esa decisión.
Los síntomas que preocupaban a Bowen Wan
A medida que avanzaba la reducción del tratamiento, la ingeniera comenzó a mencionar nuevas molestias y episodios que le generaban preocupación. El análisis de las conversaciones reveló que manifestó inquietud por su estado de salud en casi 160 oportunidades.
En uno de esos intercambios, Wan reconoció que estaba “un poco asustada” después de experimentar un episodio relacionado con sus síntomas.
La respuesta de ChatGPT
Para la familia, estos mensajes forman parte de un patrón de respuestas que, según su planteo judicial, pudo haber contribuido a que la joven subestimara las señales de alerta y continuara modificando su medicación sin supervisión profesional.
Bowen Wan fue encontrada sin vida en su departamento en febrero. Los análisis posteriores detectaron que la concentración de lamotrigina, un medicamento utilizado para tratar la epilepsia, era de 0,64 microgramos por mililitro.
Ese valor equivalía aproximadamente a una quinta parte del límite inferior del rango terapéutico informado.
El resultado se convirtió en uno de los elementos incorporados al caso, aunque la Justicia deberá determinar si existe una relación causal entre las respuestas del chatbot, las decisiones sobre el tratamiento y la muerte de la mujer.
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Consultada por The New York Times, OpenAI lamentó lo ocurrido y calificó el caso como “increíblemente desgarrador”. Un representante de la empresa señaló que GPT-4o, el modelo mencionado en la presentación judicial, pertenece a una versión anterior de sus sistemas.
También afirmó que las versiones más recientes cuentan con mejoras destinadas a reconocer conversaciones que involucran situaciones de salud que requieren atención urgente. La compañía retiró GPT-4o a comienzos de 2026, después de que esa versión fuera cuestionada por su tendencia a responder de manera excesivamente complaciente.