Barrio Yapeyú sigue conmocionado por la feroz balacera desatada por tres menores, que dejó parapléjica a una joven de 22 años. La chica recibió un disparo en la columna vertebral en el marco de una disputa vecinal.
Los tres delincuentes, dos de ellos con frondosos antecedentes, fueron detenidos y están alojados en el Complejo Esperanza. El abuelo de uno de los atacantes dialogó con Telenoche y dio cuenta de un entorno violento y complicado que contribuyó a que su nieto cayera en las garras de la delincuencia.
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“Son chicos abandonados porque los padres son drogadictos. La Senaf se los quitó, quisieron hacer un acuerdo conmigo y los padres, pero el padre no estaba de acuerdo. Se los terminaron dando a los abuelos paternos pero los chicos eran maltratados. Nadie se quería hacer cargo, pero yo lo hice y los acogí en mi casa”, expresó el hombre.
Y agregó: “Al tenerlos a cargo ellos eran más complicados de lo que pensaba. Son chicos criados en un ambiente malo, ya tenían malas costumbres pero no los iba a dejar solos”.

Luego, el abuelo del menor explicó que las malas compañías comenzaron en la escuela secundaria y derivaron en una vida de delincuencia, drogas y prostitución. “Así se vive acá”, concluyó, en relación a la realidad barrial.
Balacera feroz
El móvil del ataque fue una disputa personal. El conflicto se originó en una discusión entre la hermana menor de la joven de 22 años y su expareja, un adolescente de 16 años.
El viernes por la tarde, el joven irrumpió en la casa exigiendo el pago de un teléfono celular roto. Ante la negativa, se llevó por la fuerza a la mascota de la familia, una perra Bulldog Francés.
A partir de allí comenzó una extorsión mediante mensajes, en los que pedía dinero para devolver el animal. Aunque la familia logró recuperar a la perra a través de un tercero, la violencia no terminó.

Durante la madrugada del sábado, los agresores regresaron armados. Fue entonces cuando dispararon más de 20 veces contra la casa. Uno de los tiros impactó en la espalda de la joven, provocándole la lesión irreversible.
El ataque ocurrió en una vivienda ubicada en Pasaje Sanavirones al 2800, donde la Policía constató múltiples impactos de bala en el frente y secuestró varias vainas servidas en la calle.



