Familiares, amigos, compañeros de la Policía y alumnos asistieron al velorio de Luis “Bicho” Azabal, el policía asesinado por un vecino de barrio Villa Belgrano que creyó que era un ladrón. El último adiós del oficial tiene lugar en la esquina de la avenida San Martín y Sáenz Peña, a media cuadra del Club Río Ceballos, en donde enseñaba artes marciales.
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Uno de sus amigos más cercanos remarcó en Telenoche sus cualidades humanas y docentes. “Era una persona con todas las letras: humilde, de buen corazón y con mucha predisposición. El club era su segunda casa, su tiempo libre lo dejaba acá, en la educación de los chicos”, sostuvo Franco Kopp.

Asimismo, reveló que, antes de ser policía, Azabal había sido bombero. “Perdió la vida al servicio de la comunidad”, concluyó, a la vez que remarcó que el policía dio la voz de alto antes de entrar a la casa, a diferencia de lo que sostiene la defensa del vecino que lo mató.
Cambio en la investigación
En tanto, la acusación contra el hombre que mató a Azabal cambió de homicidio calificado por uso de arma de fuego a un acto de legítima defensa, aunque no está confirmado si es considerada privilegiada o en exceso. En consecuencia, el fiscal Víctor Chiapello ordenó la liberación de Paolo Zambelli.
Además, desde la defensa del vecino de barrio Villa Belgrano aseguraron que contaba con los permisos del uso de las tres armas de fuego que secuestró la Policía. A la vez, sostuvieron que Azabal no dio la voz de alto antes de ingresar al domicilio del episodio fatal.




