En medio de la conmoción por la muerte de Ángel Nicolás López, el nene de cuatro años en Comodoro Rivadavia, se conoció qué había declarado ante la Justicia apenas dos meses antes del hecho.
El testimonio del menor quedó asentado en un acta judicial durante una audiencia de escucha realizada el 9 de febrero de 2026. Según el documento, Ángel le manifestó al juez de familia Pablo Pérez que “vivía con su ‘mami’ y que le gustaría seguir viviendo allí”.
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En relación a su padre, Luis, el nene fue contundente: expresó que “no quería verlo”. Ese testimonio, sumado a antecedentes de violencia denunciados contra el padre, fue determinante en su momento para que la Justicia mantuviera la guarda a favor de la madre biológica.
Tras la muerte del niño, la investigación se volvió compleja y está atravesada por acusaciones entre ambas partes de la familia. Desde el entorno paterno sostienen que la madre y su pareja habrían sido responsables del fallecimiento en un contexto de violencia familiar.
Por su parte, la mujer negó las acusaciones: “Yo no maté a mi hijo”, aseguró, y afirmó que pidió la tenencia para protegerlo. En paralelo, también trascendieron videos en los que el menor aparece llorando y pidiendo no ir con su madre, lo que suma más elementos a la causa.
Desde el lado materno, en tanto, apuntaron contra el padre, quien tenía denuncias previas por tres episodios de violencia contra el niño y llegó a estar detenido en 2024.
La investigación está en manos del Ministerio Público Fiscal de Comodoro Rivadavia, que analiza distintas hipótesis, entre ellas la de un posible homicidio. Actualmente hay dos imputados: la madre del niño y su pareja, señalados como principales sospechosos luego de que la autopsia preliminar detectara lesiones internas en la cabeza.
Cabe recordar que Ángel había sido trasladado a vivir con su madre el 4 de noviembre de 2025, por decisión judicial.