Una tragedia conmociona a Rosario tras la muerte de Luna, una nena de 6 años que sufrió un grave golpe en la cabeza mientras estaba en la escuela.
El hecho ocurrió el viernes por la tarde. Según el primer parte oficial, desde la institución indicaron que la niña se había tropezado con los cordones, pero su padre, Ricardo Miqueo, desmintió esa versión y expresó su indignación.
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“Pasé por casa, agarré una toalla y una remera, porque supuestamente era leve y cuando me acerqué a la escuela veo a la ambulancia y la camilla que entra”, relató en medios locales.
Al llegar, comprendió la gravedad de la situación. “No se trataba de un golpecito, como me dijeron”, afirmó.
Según su testimonio, al ingresar lo llevaron a la oficina de la directora, donde encontró a su hija ensangrentada y orinada. Miqueo, que trabaja en un sanatorio, advirtió de inmediato que la nena estaba sufriendo un paro cardiorrespiratorio y colaboró con el traslado hacia el hospital.
En el Hospital Vilela, un amplio equipo médico intentó reanimarla. “En el hospital la recibieron unas 20 personas para hacerle reanimación”, contó.
Luego, los profesionales le realizaron una tomografía y la operaron de urgencia por un coágulo en la cabeza, que generaba presión en el cerebro. Sin embargo, pese a los esfuerzos, la niña falleció.
El padre también cuestionó el informe inicial sobre lo ocurrido. “Decía que se pisó los cordones, pero cuando yo la levanté del piso tenía las zapatillas atadas tal cual yo se las hice cuando salió de mi casa”, sostuvo.
“Dicen que escucharon que Luna gritó muy fuerte y se acercaron. Te da impotencia que mientan y le echen la culpa a la nena”, agregó.
Tras confirmarse la muerte cerebral, la familia decidió avanzar con la donación de órganos. Desde el hospital destacaron el gesto: “Es un acto de inmensa solidaridad”, señaló el director Eduardo Casim.