Este miércoles se conocieron los primeros datos de la autopsia realizada al cuerpo de Tomás Orihuela, el joven de 19 años que murió tras quedar internado en grave estado luego de una estadía de horas en una celda de la Comisaría Sexta de Córdoba.
Según confirmaron fuentes de la Morgue Judicial a ElDoce.tv, el cuerpo no presentaba signos vinculados a golpes, aunque sí marcas compatibles con ahorcamiento.
“No tenía nada traumático. Se realizó una autopsia muy ampliada donde se buscan golpes ocultos o signos de tortura para muertes en custodia y no se encontró nada. La causa de muerte es encefalopatía hipóxica-isquémica por ahorcamiento”, indicaron las fuentes consultadas.
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El informe preliminar fue realizado bajo el Protocolo de Minnesota, un procedimiento específico que se aplica en casos de muertes bajo custodia estatal para determinar si hubo violencia, maltratos o intervención de agentes públicos.
El único hallazgo relevante informado hasta el momento está relacionado con las marcas en el cuello del joven, que según la versión policial habría utilizado un buzo para intentar quitarse la vida dentro de la celda.
La causa continúa bajo investigación del fiscal Andrés Godoy, quien espera los resultados definitivos de la autopsia y estudios complementarios. Además, busca determinar por qué Orihuela estaba detenido y por qué fue alojado en una comisaría, cuando habitualmente las personas aprehendidas son derivadas a una alcaidía penitenciaria.
El caso sigue sin imputados ni detenidos, aunque se investiga el accionar de cinco efectivos policiales. También rige el secreto de sumario.

La familia de la víctima había denunciado violencia policial y rechazado la versión oficial. Tras conocerse los primeros datos de la autopsia, una de sus abogadas sostuvo que pedirán investigar si el joven pudo haber sido instigado a quitarse la vida. También reclamó que se analicen a fondo los celulares de los policías que estaban de guardia.
Orihuela había recuperado la libertad tras cumplir parte de una condena vinculada a una causa por asociación ilícita. Durante el fin de semana fue detenido dos veces porque, según la Policía, figuraban pedidos de captura vigentes en el sistema, aunque la familia afirma que esas órdenes ya no tenían efecto.
En paralelo, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, pidió cautela y sostuvo que será la Justicia la encargada de esclarecer lo ocurrido. “Por respeto a su familia y para que puedan hacer el sepelio en paz vamos a esperar. Vamos a dejar que sea la Justicia la que investigue”, expresó en El Show del Lagarto.



